Washington. Estados Unidos retiró ayer a Corea del Norte de su lista negra de países que apoyan al terrorismo a cambio del control de "todas las instalaciones nucleares" del régimen comunista, un acuerdo que permitirá relanzar el proceso de desarme norcoreano.
"La secretaria de Estado (Condoleezza Rice) anuló la mención de Corea del Norte como Estado que apoya al terrorismo", anunció a la prensa el portavoz del departamento de Estado Sean McCormack.
El plan de control puesto a punto entre el 1 y el 3 de octubre durante una visita a Pyongyang del negociador estadounidense Christopher Hill, incluye "todos los elementos que queríamos", afirmó McCormack para responder a los críticos que le reprochaban al gobierno de Bush querer un acuerdo a cualquier precio para poder reivindicar un éxito diplomático de último minuto.
"Es un punto importante. Todas las cosas que queríamos forman parte del plan" de control, agregó McCormack. Según él, el régimen de Pyongyang aceptó la inspección de "todas las instalaciones nucleares", tanto las productoras de plutonio como las vinculadas a la actividad de enriquecimiento de uranio.
El encargado de la oficina del Departamento de Estado, Sung Kim, dijo a la prensa que hay un "compromiso de Corea del Norte para reiniciar el desmantelamiento tan pronto como sea posible" ahora que fue retirada de la lista negra.
Según McCormack, expertos de los seis países implicados (Rusia, China, Japón, Estados Unidos y ambas Coreas) "podrán participar en las inspecciones incluyendo expertos de países no nuclearizados", que "sobre la base del consentimiento mutuo podrán visitar los sitios no declarados".
Una investigación oficial acusó a la candidata a la vicepresidencia de haber cometido abuso de poder.
El ex presidente cubano afirmó que en la tierra de Bush existe un "profundo racismo" que podría perjudicar las aspiraciones a la Casa Blanca del candidato demócrata, a quien considera "más inteligente" que su rival republicano John McCain.