Miércoles 23 de mayo de 2012 | 23:47 hs
Este artista no vidente se hizo famoso de la mano de Tinelli y demostró que con voluntad no hay barreras: bailó en la tele, sacó un disco y antes había escalado el Aconcagua. Su historia.
domingo, 12 de octubre de 2008
Su nombre completo es Serafín Lizoain Vidondo, pero todos lo conocen como Serafín Zubiri. Es cantante, pianista y compositor no vidente español. Nació en 1964 y ha representado a España en dos ocasiones en el Festival de Eurovisión y participó también en diversos concursos de baile televisivos.
En enero de 1994 estuvo en Mendoza e hizo cima en el Aconcagua. También es jugador de fútbol y, desde 2005, es el vicepresidente de la Federación Internacional de Deportes para Ciegos.
Este año participó del concurso televisivo “Bailando por un sueño”, gracias al cual hoy está presentando su primer disco grabado en este país. El material se llama “Colgado de un sueño”, tiene 11 tracks, está producido por Fabián Prado y Diego Chicou, y distribuido por Emi.
-Ya Buenos Aires es como tu segunda casa...
-Sin dudas. Es un país que me ha recibido con los brazos abiertos. He estado mucho tiempo fuera de España, pero me he sentido como en casa.
-¿De qué manera te cambió la vida “Bailando por un sueño”?
-Gracias al programa he podido darme a conocer y hacer este disco en Argentina. Ha sido una oportunidad increíble el haber entrado a este país por la puerta grande, en el programa más visto.
-¿Cómo fue que surgió “Colgado de un sueño”?
-Era un master que ya tenía realizado en España y que estaba dormido. Yo se lo enseñé a la productora Ideas del Sur y a Emi, y les gustó mucho. Como teníamos muy poco tiempo, nos pusimos a trabajar y lo sacamos.
-¿Por qué elegiste el track “Soñarás” como corte de difusión?
-Esa canción ya la había grabado en España hace muchos años. Me gusta mucho la letra porque tiene un enfoque de autoayuda. Es una declaración de principios donde queda implícita mi filosofía de vida.
-¿Y cuál es tu filosofía de vida?
-Positivista basada en la vitalidad y en el optimismo. Trato de transmitir lo mejor de mí mismo a los demás. Eso me hace sentir útil.
-¿Qué significado tiene la música para vos?
-Es todo. Es mi eje central. La música me motiva, me mueve, me ayuda a levantarme cada día. Además, es un lenguaje universal con el que se pueden transmitir sensaciones y sentimientos. Es un lujo poder comunicarme a través de ella.
-¿Qué recuerdos tenés de cuando hiciste cima en el Aconcagua?
-Fue una sensación bonita y contradictoria. Fue una gran compensación al esfuerzo, pero me sentía a la vez grande y pequeño. Grande por superar esa meta y pequeño porque era minúsculo ante semejante inmensidad.
-Desde tu lugar de no vidente, ¿creés que el mundo está preparado para los discapacitados?
-Depende de qué parte del mundo. Mi país está muy avanzado en ese tema.
-¿Y la Argentina?
-Aquí no hay tantos avances, pero sí futuro. Argentina va por el camino pero hay mucho por hacer.
-¿Qué es lo que falta básicamente?
-Concientización ciudadana y políticas. Habría que introducir en los sistemas educativos herramientas de integración. Hay que globalizar en todo, también la integración.
-En Show Match te tomaron como ejemplo de vida. ¿Qué dirías a aquellas personas que tienen alguna incapacidad?
-Que tengan siempre esperanzas y que pongan a prueba su propia capacidad de superación. Uno siempre está en los límites que la sociedad nos marca, pero hay que intentar superarnos. Nunca hay que decir que no se puede.
-¿Sabés cocinar?
-No sé. Podría aprender, pero mi mujer cocina muy bien, así que adopto otro rol (risas). Me encanta colaborar, pero la cocina no me corresponde.
-¿Cómo te llevás con la comida argentina?
-Está muy influenciada por Italia y España. Hay que reconocer que la carne de aquí es muy buena, aunque, a mi gusto, se cocina demasiado. Igual, en Argentina se come muy bien. No tengo la sensación de estar lejos de mi país... Me siento muy integrado y cómodo.
-Esto de la integración, ¿creés que tiene que ver también con la posición que uno adopta?
-Claro que sí. “Haz lo que quieres ser”, dice una frase muy sabia. Yo siempre intento aprender, ser uno más. Trato de enriquecerme, de conocer otras culturas... me siento ciudadano del mundo.
-¿Cuáles son tus sueños?
-Vivir y sacarle jugo a mi vida. Mis sueños son tangibles y pragmáticos. Alguien dijo alguna vez que la felicidad consiste en colocar la ambición en los objetivos que se pueden alcanzar. Estoy absolutamente de acuerdo, por eso mis sueños no son utópicos sino reales.
-¿Para cuándo patinás por un sueño?
-No me convence asumir tanto riesgo. He patinado sobre hielo, pero me parece demasiado arriesgado. No me veo patinando.
-¿Sos feliz?
-Sí, moderadamente feliz. No tengo dudas de que disfruto del 100% de mi vida. Alejandro Ortega - aortega@losandes.com.ar