Miércoles 23 de mayo de 2012 | 23:21 hs
lunes, 06 de agosto de 2007
El mercado editorial de revistas locales nunca se consolidó. La historia de los medios de Mendoza registra cientos de publicaciones que pasaron sin pena ni gloria por quioscos y peluquerías, sin llegar a alcanzar a un segmento de lectores siempre orientado a la batería de revistas que llegan desde la gran manzana argentina, Buenos Aires, donde la industria del papel encuentra su razón de ser.
Quizás porque acá no hay farándula (perdón Hugo Torrente, perdón Turca, perdón Gabriel Canci), no hay clubes de fútbol vendedores (perdón Globo, perdón Lepra, perdón Tomba), no hay políticos que dejen tela para cortar (perdones varios), tampoco hay revistas con continuidad, sólo intentos. Por allí se anotan algunas dedicadas a fenómenos culturales (el rock), a la movida social-nocturna, pero nada más. Lo concreto es que hay un lugar vacante, que debe ocupar un público lector y algún editor (con mecenas incluido) que encuentre la fórmula para seducirlo y no abandonarlo.
Tal vez nada de esto les haya importado a los ideólogos de PPP, una revista on-line craneada aquí nomás, entre inquietos (y muy disconformes) veinteañeros que, según se desprende de su declaración de principios-eslogan ("Revista recontraperiodismo"), apuntan su lengua a "los que creen que el periodismo debe no tener historia, ni ideas, ni personalidad y se declaran `objetivos´ ".
Fuerte, desafiante, directo, así es el estilo que le imprimen los chicos a su revista, que se puede leer completita (va por su sexto número) en www.revistappp.com.ar. Desde el vamos, el sumario invita a reconstruir un rompecabezas de temas muy bien diagramado que, seguramente, lo que menos provoca es un lector pasivo. Cada nota o artículo permite ser bajada, dejar una opinión o "puteadita" (sic) y conocer al autor, en la mayoría de los casos en el formato autopresentación.
¿Quiénes son ellos entonces? Estudiantes de Comunicación Social, pero también escritores y columnistas de más y menor estrella, como el intelectual mexicano Fernando Buen Abad Domínguez, el baterista de Ratones Paranoicos y cronista viajero Roy Quiroga y hasta la modelo-conductora Karina Mazzocco, que sorprende con un aporte en la nota de tapa dedicada a "La estética como mercancía".
Y hay más, a ver: feminismo, literatura, derechos humanos, sentencias sobre temas de coyuntura local (como las fallidas políticas de transporte), artículos más "ideológicos" que hablan de burguesía y revoluciones, y hasta una sección de descarga de videos aportada por un grupo de finlandeses, Lodger, muy conocidos en lo suyo a nivel internacional.
Tomala o dejala. A eso te invita PPP, con sus aciertos (una interface muy dinámica que aprovecha muy bien los recursos del periodismo digital, fácil de recorrer a través de las páginas e inteligentemente diseñada) y sus errores (cierta falta de pulido en algunos artículos y algunos criterios de edición no definidos). Pero guste o no, ahí está, intentando ocupar un lugar por siempre vacante y llamando a los lectores a experimentar nuevas formas de periodismo, que quizás ni los propios autores quieren establecer, pero que tal vez contribuyan a solventar. ¡Recontrabienvenidos! Por Leo Oliva loliva@losandes.com.ar