Pablo Valenzuela es “El Vidrio”
Al parecer, la seguidilla de asaltos ocurridos en la tranquila ciudad de Malargüe tienen a Pablo Valenzuela, alias "Vidrio Molido" como uno de sus protagonistas. El hombre de 35 años fue detenido ayer por Investigaciones de Malargüe y San Rafael después de que uno de sus secuaces lo delatara mediante un interrogatorio que llevó a cabo la policía de ese departamento.
Vidrio Molido, conocido más allá de los límites de Mendoza por protagonizar seis fugas de las cárceles de Boulogne Sur Mer y de San Rafael, fue apresado ayer por la mañana junto con su hijo de 16 años y un cómplice llamado Ricardo Vera (35), quien también tiene un pasado carcelario.
A los tres se los acusa del violento asalto ocurrido durante los últimos minutos del sábado pasado cuando tres sujetos armados ingresaron al quiosco que queda en el cruce de las calles Domínguez y Barrera, en el barrio Güemes, ubicado en las afueras de Malargüe.
En el negocio estaban José Daniel Torán y María Alicia Vázquez. Los tres ladrones no sólo se llevaron apenas cuarenta pesos sino que atacaron a balazos a las dos víctimas. A la mujer le dieron un tiro en la pierna derecha pero con el hombre fueron mucho más iracundos y le dispararon en la cabeza. El hombre, de milagro, no murió y ahora se encuentra internado en el Hospital Schestakow de San Rafael.
A este caso, se le sumó otro asalto con gran dosis de violencia del que fue víctima un fletero el viernes pasado por la noche en la villa cabecera de Malargüe.
Aparentemente, los autores de los dos sucesos eran los mismos, pero de momento, a Vidrio Molido y sus dos secuaces (uno de ellos su hijo) les achacan sólo el del quiosco.
Igual, los dos hechos, por lo violentos y despiadados, llamaron la atención de los investigadores e incluso provocaron gran malestar entre los lugareños desacostumbrados a este tipo de sucesos.
Ayer por la mañana, los pesquisas detuvieron a un sujeto que, según tenían entendido, estaba al tanto de lo que pasaba con esos dos asaltos. Luego de una confesión, el hombre que tiene 42 años y pasó 21 en la cárcel de San Rafael, habría dado los nombres de los autores y la dirección donde estaban .
Desde la Dirección de Investigaciones de Malargüe no se informó acerca de qué elementos se tienen en contra de los detenidos, pero como al menos los dos mayores fueron enviados al Penal de San Rafael, se cree que existen pruebas contra de ellos.
El 13 de abril de 2002, día en que salió en libertad por última vez, Valenzuela le dijo a la prensa la siguiente frase.
" La vida en la cárcel es muy dura. Principalmente en la Penitenciaría de Mendoza. Ahora estoy libre y creo que ya cumplí. Me siento bien y esto me ha servido de experiencia".
Pero -de ser cierta la acusación que pesa sobre él- está claro que algo pasó por su cabeza porque la promesa de no delinquir tuvo la consistencia de la de un político en época de elecciones.
Cuatro años y medio más tarde, El Vidrio vuelve tras las rejas.
Las autoridades penitenciarias, de seguro, pondrán especial atención en que no haga lo que lo hizo más famoso que sus delitos: huir.
La víctima habría tocado el inodoro metálico en contacto con un cable de una conexión clandestina. Es una práctica usual de los presos en los inviernos.