Hacia 1987, cuando las sospechas de fraude empezaron a envolver a Max Gregorcic en Mendoza, al hombre se le ocurrió soltar una verdadera bomba de humo para distraer la atención: salió a hablar con la prensa para revelar que Adolf Hitler no sólo no se había suicidado en Berlín al terminar la Segunda Guerra Mundial, sino que había estado viviendo en Mendoza bajo la piel y la identidad de un pastor protestante.
“Max” aseguró a los medios que Hitler se había establecido tiempo atrás en Palmira. Allí, según su relato, había adoptado el nombre de Martin Karl Hunger y había tenido tres hijos junto a su mujer, Eva Braun.
“Está enterrado en Guaymallén. Sus hijos están vivos”, argumentó. “Max” mostró unos apuntes de un supuesto periodista que contaba esta fantástica historia y dirigió la atención de todos los medios hacia eso.
Mientras “Max” escapaba de Mendoza aprovechando el escándalo y la confusión, una de las tres hijas de Martin Karl Hunger salió a negar la historia. La mujer, masajista de profesión, contó que su padre había sido realmente un pastor protestante y que había sido perseguido por el régimen nazi. Su mayor similitud con Hitler había sido que los dos eran vegetarianos.
En 2006, cuando Los Andes ubicó a “Max” en Chile, la esposa del financista entregó, a los medios, textos donde el hombre contaba partes de su historia. Allí decía, por ejemplo, que la historia de Hitler le había sido vendida por un tal Valenzuela.
El programa comenzó en 2006 y este año ya se extendió a 83 establecimientos. Las especialidades son optativas y otorgan el título de Auxiliar.
Se escapó de la Justicia durante 20 años. Los Andes lo encontró en Chile en noviembre de 2006. Lo detuvieron el jueves. Está acusado de estafas.