Micaela Reina
Una tercera persona quedó detenida vinculada a la desaparición y muerte de Micaela Reina, la niña de once años que fue encontrada sin vida en el interior de una pileta de una bodega abandonada de Guaymallén.
Hasta anoche no habían datos de mucha relevancia respecto a la relación y participación del hombre en el lamentable episodio, aunque algunas fuentes lo señalan como la persona que estaba en compañía de la niña cuando estaba viva en inmediaciones de la bodega abandonada.
Las fuentes no agregaron si existe alguna relación de esta persona de 36 años, con los otros dos detenidos, Alejandro Prádenas y su hermano Walter, padre y tío, respectivamente de la chiquita violada y asesinada.
La detención del sujeto estuvo a cargo de policías de la división Seguridad Personal a partir de una orden del fiscal Alejandro Iturbide, el funcionario que encabeza la investigación.
Con la descripción aportada por los testigos, un grupo de policías llegó ayer hasta un domicilio del barrio La Favorita, al oeste de la Ciudad, y consiguió aprehender al hombre, cuya identidad no trascendió.
Según especulan los efectivos que trabajan en el caso, este hombre tendría alguna relación con los hermanos Alejandro y Walter Prádenas y es probable que haya tenido la función de cuidar a la menor y tenerla retenida en la zona de la bodega abandonada por pedido de los otros dos apresados.
Según se supo el hombre detenido ayer trabaja en inmediaciones de la feria de Guaymallén, en calle Sarmiento y se lo suele ver caminando en esa zona.
Precisamente por esa sector habría sido observado por dos testigos, en compañía de la menor, que apareció violada y muerta por sofocación, según los estudios realizados al cadáver en el Cuerpo Médico Forense.
Los investigadores esperan ansiosos diferentes estudios que ratificarían la orientación de las pesquisas. Esos resultados tienen estrecha relación con análisis de ADN a restos hallados en el sitio donde apareció la niña.
También se están realizando peritajes a elementos encontrados en el auto Ford Falcon, donde se sospecha habrían trasladado a Micaela desde el barrio Sargento Cabral. Los efectivos también aguardan los resultados de otras pericias a la ropa encontrada en el sitio donde apareció Micaela y los útiles que fueron encontrados en El Algarrobal, Las Heras.
Micaela Reina fue secuestrada el 11 de mayo a media cuadra de su casa, en el barrio Sargento Cabral. Cinco días después, el cuerpo de la niña fue hallado sin vida en la pileta de una bodega abandonada de Guaymallén.
Según el informe forense la menor murió por “sofocación” y se comprobó que existió un abuso sexual, situación que se reflejó en la calificación que tuvo el expediente.
Alejandro Prádenas y su hermano Walter están imputados de abuso sexual seguido de muerte.
Por su parte Marta Reina, la madre de Micaela, realizó varios trámites en la justicia y en la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados pues entiende que hubo una mala actuación de la jueza de Familia, Estela Galera, quien actuó en el momento de la desaparición de la menor.
La mujer cree que si la magistrada hubiera actuado correctamente su hija estaría con vida. Además apuntó a policías de la comisaría Sexta, pues cree que no rescataron a su hija de la casa de Alejandro Prádenas, cuando la menor estaba retenida en su interior.
La joven de 20 años está grave, aunque estable, internada en el hospital Lagomaggiore.