
Porque se conduce mal, infringiendo las elementales normas de seguridad, y también porque las vías de circulación no están en las mejores condiciones, Mendoza mantiene un promedio de 330 a 350 muertos por año. Además de las víctimas fatales hay que considerar el importante saldo de heridos con secuelas graves y daños materiales cuantiosas.
Son muchos los conductores que todavía cruzan semáforos en rojo, conducen a alta velocidad, se estacionan mal o asumen conductas imprudentes.
La variación del abanico de infracciones se traduce, según datos de la Dirección de Seguridad Vial de Mendoza, a cargo del comisario inspector (R) Heriberto Ojeda, en unas 6.000 multas mensuales.
El año que termina se despide con un total de 60.543 actas (de leves a gravísimas), un valor que es 8 por ciento inferior al de 2006 que sumó 65.956 contravenciones. De todos modos, la mengua no es para cantar loas, porque durante el mes de julio no se cobraron casi multas. Al modificarse la Ley de Tránsito e incorporarse las faltas gravísimas a la normativa, se debió reformar el programa informático del registro de antecedentes y sólo se hicieron unos 40 partes.
La cantidad de licencias de conducir retenidas en 2007 por faltas alcanzaron a las 18.284 (17.954, en 2006) y los vehículos inmovilizados llegaron a 2.793 (2.362, en 2006).
Aunque en el Ministerio de Seguridad no lo admitan plenamente, el universo de vehículos en circulación en la provincia es desmesurado con respecto a los efectivos de control: hay 530.000 rodados en la vía pública (aunque el 33 por ciento no circula por diversos motivos), según el Registro Nacional de Propiedad del Automotor. Y la Policía Vial solamente dispone de 384 efectivos. Al Gran Mendoza le corresponden unos 80 hombres y mujeres, distribuidos en distintos turnos.
Las contravenciones más comunes de los conductores locales son, dentro de las clasificadas como graves, no respetar el disco Pare; alta velocidad o hablar por celular mientras se conduce. Se sancionan con $ 555,24.
En el rango de las leves figuran los estacionamientos indebidos, en doble fila o la ausencia de focos o luces de giro. Éstas se redimen pagando $ 79,32.
Las gravísimas (carecer de seguro obligatorio, cruzar un paso a nivel con barrera baja, no respetar el semáforo en rojo, circular de contramano o hacer la U), requieren un desembolso de $ 793.
Hay todavía una instancia más delicada. Si el infractor es sorprendido en concurso de faltas (sin carnet, ni seguro ni la tarjeta verde, por ejemplo), la sanción será de $ 1.189.
Todos estos valores acusarán un descuento del 30 por ciento si se cancelan dentro de los 5 días hábiles de cometida la infracción. Los desembolsos se hacen en Rentas de la Provincia y en el Banco Nación, pero el funcionario consultado comentó que se tramita su pago en otras entidades bancarias.
Hay que aclarar que todo este panorama descripto vale para lo actuado por Policía de Mendoza, porque, tres municipios tienen su propia policía vial, Capital, Godoy Cruz y Luján de Cuyo. Sólo en el ámbito capitalino se confeccionan 3.000 actas mensuales, el 70 por ciento de las cuales corresponden a mal estacionamiento, doble fila y otras transgresiones.