

Uno de los hechos científicos de 2007, según la revista Science, tuvo lugar en la Argentina, precisamente en Malargüe, donde los estudios realizados en el observatorio Pierre Auger permitieron determinar el origen de los rayos cósmicos. Asimismo, en la serie sobre los avances de la ciencia, la publicación destaca que los investigadores quedaron deslumbrados por las variaciones del genoma humano y le da el título de acontecimiento del año.
Desde el sur mendocino, el equipo internacional, integrado por 400 científicos de todo el mundo, fue capaz de determinar que esos rayos se originan en los llamados núcleos activos de galaxias. La aceleración de estos rayos que llegan a la Tierra a casi la velocidad de la luz está dada por su paso a través de los campos magnéticos que rodean a los agujeros negros que se encuentran los núcleos activos de galaxias.
El acontecimiento del año
Asimismo, la publicación rescató a los grandes avances logrados para profundizar el conocimiento de la variación genética del hombre como el acontecimiento científico de 2007. Los estudios del genoma completo este año aportaron información sobre enfermedades, como la fibrilación auricular, el trastorno bipolar, los cánceres de mama y colorrectal, la diabetes tipo I y II, los problemas cardíacos, la hipertensión, la esclerosis múltiple y la artritis reumatoide.
A partir de la secuencia del genoma humano, los científicos comenzaron a hacer un seguimiento de variaciones diminutas llamadas polimorfismos nucleótidos únicos. Esas variaciones o polimorfismos fueron clave para comparar el ADN de miles de individuos con o sin enfermedad y determinar cuáles variantes genéticas suponen un riesgo para la salud.
Science indicó que la información puede conducir a los investigadores hacia genes relacionados con enfermedades, como los de la diabetes tipo 2 descubiertos este año. Según Robert Coontz, subdirector de Science y a cargo del proceso de selección de los temas más importantes de 2007, en este año quedó establecido cuánto difiere el ADN de una persona a otra. “Es un salto conceptual enorme que afectará a todo, desde cómo tratan las enfermedades los médicos hasta la forma en que nos vemos a nosotros mismos y cómo protegemos nuestra privacidad”, dijo.
Al determinar la variación genética humana, los científicos también descubrieron que dentro de las miles de millones de bases del ADN muchas se pueden perder, añadirse o copiarse de forma que alteran la estructura genética en varias generaciones.
Los avances en el conocimiento de la variación genética humana dejaron en segundo lugar al anuncio de que ya existe una tecnología para reprogramar las células.
Científicos de Japón y Estados Unidos revelaron en junio que habían creado “células madre pluripotentes inducidas” a partir de piel de ratón. Señalaron que esas células podrían utilizarse para producir cualquier tipo de células, incluso óvulos y esperma, con lo que demostraron que tienen las mismas capacidades de las células madre embrionarias.
Tres meses después, dos equipos anunciaron paralelamente que habían creado ese tipo de células a partir de células dérmicas humanas. “Esta investigación podría alterar la ciencia y la política en la investigación de las células madre”, indicó la revista.