Barandarian en plena tarea de atención al equipo. Ahora será responsable de conducir a Los Pumas en un partido internacional.
miércoles, 12 de diciembre de 2007El año 2007 no será uno más en la vida de Mario Barandarian. Un tercer puesto logrado por Los Pumas en el Mundial de Francia como integrante del cuerpo técnico de Marcelo Loffreda, y junto a Les Cusworth serán los entrenadores para el último encuentro del año ante el seleccionado de Chile, el próximo sábado en la vecina provincia de San Juan.
En charla exclusiva con Más Deportes, el además DT del seleccionado de Seven de Buenos Aires comentó respecto de este año que termina: “La verdad es que deportivamente fue un año increíble para mí. Los Pumas, mi club... Sí, la verdad, ha sido un gran año, no me puedo quejar”.
-De todas maneras todavía no termina...
-No, todavía me queda el partido ante Chile, en San Juan. A partir del miércoles (por hoy) nos juntamos en San Juan. Haremos algunas prácticas y vamos a afrontar de la manera más seria esta altura del año y con jugadores del medio local.
Y agregó: “Lamentablemente para la provincia (por Mendoza) que siempre es generadora de buenos jugadores, esta vez no hay ninguno convocado”.
Mario Barandarian estuvo durante el Seven de la República que se disputó en Paraná, Entre Ríos, al frente del seleccionado de Buenos Aires, que cayó en semifinales ante el combinado de Mar del Plata.
-¿Qué te pareció el nivel del Seven?
-Me parece que hay cuatro o cinco equipos de un nivel importante. Creo que en este caso Mendoza, Mar del Plata, Buenos Aires, Córdoba y Tucumán y algunos que no se clasificaron, como Rosario y Salta, han marcado una diferencia importante con respecto al resto. Pero me parece y creo que hay que destacar que año tras año hay mejores preparaciones, mayor organización y gran preparación de jugadores, y sin duda el Seven de la República es una fiesta del rugby, muy agradable. Ciertamente es un placer venir a Paraná.
-¿Qué expectativas tenés del partido ante Chile en San Juan?
-Las expectativas son terminar un ciclo con el seleccionado -que fue muy positivo por el Mundial-, de la mejor manera posible. Difícil es llevar adelante un partido con un equipo que sólo va a tener tres entrenamientos.
Año bisagra
Para cerrar, el entrenador de Los Pumas, hizo un balance del rugby en todos sus aspectos, teniendo en cuenta lo que se logró en Francia. “Este año debería ser una bisagra en el rugby argentino con todo lo que ha pasado, con una destacada actuación en el Mundial. Sería muy importante que aprovechemos para que sea un punto de partida para una mejora en lo que tenga que ver con estructura de juego y organizaciones de las uniones. También dejar afuera diferencias dirigenciales, que siempre hay, porque somos humanos y es normal y hasta a veces es sana. El tema es cuando vienen las peleas absurdas; cuando se anteponen las diferencias personales a las ideas, no es sano. De todas maneras somos seres humanos, y además somos latinos y además argentinos (risas) tenemos una conjunción peligrosa de cosas” (más risas).