Buenos Aires. Un niño de ocho años, hijo de un policía bonaerense, murió al recibir un balazo en la cabeza disparado en un tiroteo entre dos bandas que aparentemente se disputaban el liderazgo en un barrio de La Cañada, partido bonaerense de Quilmes.
Según el sargento de policía padre de la víctima, Ramón Antonio Gaspar, su hijo murió en circunstancias similares a las que falleció en setiembre pasado un joven de 18 años que también quedó en medio de un tiroteo entre los mismos grupos en esa zona.
Por el homicidio, registrado cuando el niño regresaba a su casa tras pasar la tarde en un cíber, hay un detenido de 33 años, quien se encuentra alojado en la seccional local.
Todo comenzó cuando un hombre, que según las fuentes integra una banda que opera en la zona, se tiroteó con un grupo de unos seis delincuentes de otra organización, en la esquina de Carlos Pellegrini y Fournier, de La Cañada.
Según el jefe de la seccional quinta de Quilmes, capitán Ricardo Arriola, el tiroteo fue parte de una vieja disputa entre ambas bandas por el liderazgo en el barrio.
No obstante, el padre del chico asesinado aseguró que se pelearon por el botín obtenido en el robo de una calesita.