Los “Borrachos del Tablón” se constituyeron en un polo de poder que impuso el miedo como método para moverse impunemente por River.
martes, 05 de septiembre de 2006"Las barras bravas son un cáncer sin cura". El diagnóstico, descarnado, lo emite alguien que estuvo de los dos lados del mostrador: Raúl Gámez, ayer subido a un para-avalanchas; hoy dirigente de Vélez. "Son un fenómeno moderno difícil de extirpar", coincide una fuente de uno de los organismos de seguridad que controlan el fútbol argentino. Y va más allá: "Hasta que no caiga un financista esto no se termina. ¿Quién es el financista? El que le arma el negocio y le permite que del terror haga su medio de vida". En la categoría de financista entran los dirigentes (oficialistas, opositores o ex), los técnicos y los jugadores que "les dan desde parte de sus sueldos hasta entradas y micros para viajar".
La fuente, en off, reveló: "El que estuvo más cerca de hacer caer a un financista fue el ex juez Mariano Bergés. Pero se equivocó pinchando el teléfono a Luis Barrionuevo, que tenía inmunidad por sus fueros de senador. Si en el caso de River pinchan 5 ó 6 teléfonos, en seis meses salta todo. Falta la decisión judicial".
Bergés respondió a este medio: "La investigación fue impecable. Pero nos tocó una Sala muy liberal y tanto (Rafael) Di Zeo como Barrionuevo quedaron en libertad. Pero así como creo que hay clubes tomados por los barrabravas, también estoy convencido de que Di Zeo va a terminar preso".
Los que manejan la seguridad en el fútbol afirman que "las barras de River, Boca, Newell´s y Central son las más pesadas". Aunque evalúan que "hoy la de River es más jodida que la de Boca; sus barras caminan impunemente por los pasillos del Monumental". El domingo 20 de agosto, luego de que River perdiera 3-1 con Racing en Avellaneda, Los Borrachos del Tablón tajearon los neumáticos de 17 automóviles de jugadores, DT y dirigentes. Fueron a declarar pero nadie se animó a dar nombres.
La barra es liderada por Adrián Rousseau (30 años, tercer dan de taekwondo, vive en el lujoso barrio porteño Las Cañitas y maneja un Peugeot 206) y los hermanos Alan y Williams Schenker (viven en Barrancas de Belgrano -cerca del estadio millonario- y el primero fue imputado por el fiscal Marcelo Pernisi en la causa por el asesinato de los hinchas de Newell's, Carlos Puchetta y Héctor Ponce, el 20 de abril de 2003, en el km 94 de la Panamericana, aunque no pudo probar su participación en el hecho). Los tres sucedieron a Luisito Pereyra (alias El Diariero), hoy DT en los infantiles del club. Cuarenta y dos barras viajaron al Mundial y vivieron en un cámping de Munich, aunque los líderes se alojaron en la casa de un ex jugador del club.
La Doce es liderada por Rafael Di Zeo, quien fue condenado a 4 años y 3 meses de prisión por una pelea con hinchas de Chacarita, en 1999. Está libre porque la sentencia no está firme, igual que otros 11 barrabravas (entre ellos, su hermano Fernando, El Oso Pereyra y Topadora Kruger). Aunque también están procesados por otra pelea contra los de Chacarita en 2003, que irá a juicio oral el año que viene; seis cabecillas quedarían presos.
Justamente, las barras de Boca y Central se enfrentaron este año en el Peaje de General Lagos, Santa Fe, en una batalla a balazos.
La feroz interna en el club rosarino entre Los Pillines y Los Chaperos derivó en más hechos violentos. El 10 de febrero, Oscar Paquito Ferreyra, vinculado con los Pillines, apuñaló a un chico de 13 años.
En la barra de Newell's, tras muchos años de divisiones, la mano férrea del presidente Eduardo López disciplinó a los violentos a cambios de prebendas...CC.