San Pablo. Seis semanas después de la peor ola de violencia en San Pablo, la policía dio muerte ayer a 13 personas, sospechosas de pertenecer a una banda criminal que planeaba ejecutar a guardias penitenciarios, según los informes oficiales.
Las víctimas, sospechosos de pertenecer a la poderosa banda Primer Comando de la Capital (PCC), murieron en un tiroteo con la policía en las afueras de una prisión en San Bernardo del Campo, dijo Marco Antonio de Paula Santos, jefe policial en esa localidad.
El plan del PCC era dar muerte a 60 guardias penitenciarios en un período de 10 días y mientras los agentes llegaran o salieran del trabajo, dijo Santos en una conferencia de prensa. Pero las autoridades se enteraron de los planes de la banda gracias a interceptaciones telefónicas y datos de informantes, según Santos y al policía estatal. Al amanecer de ayer, indicó el jefe policial, agentes encubiertos apostados a las afueras de una cárcel percibieron “actividades sospechosas” cuando tres guardias penitenciarios salían de la prisión.
“Decidimos no dejar que dispararan contra los guardias”, dijo Santos.
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