Falsa alarma por “disparos” en el Capitolio.
Washington. Los senadores pidieron ayer al presidente George W. Bush que medie entre las versiones de ambas Cámaras del proyecto de ley para reformar las normas de inmigración.
El Senado aprobó el jueves por 62 votos a favor y 36 en contra un proyecto de ley de inmigración que crea una confrontación con la Cámara baja. Numerosos representantes sostienen que la propuesta de la Cámara alta de ofrecer la ciudadanía estadounidense a los inmigrantes indocumentados equivale a darles una amnistía.
El presidente Bush manifestó que la Cámara de Representantes “comenzó un diálogo nacional” cuando aprobó el año pasado una iniciativa de inmigración y expresó que esperaba “trabajar junto” a los legisladores en un proyecto de ley.
Una medida efectiva, dijo en un comunicado, protegerá las fronteras estadounidenses, hará que los empleadores sean responsables por la gente que contratan, creará un programa de trabajadores temporales, atenderá la situación de los inmigrantes ilegales que ya se encuentran en el país, y “honrará la gran tradición de Estados Unidos como un crisol” de razas.
El senador de la oposición demócrata Dick Durbin, de Illinois, dijo que esperaba que la Cámara de Representantes pueda considerar a la legislación como una oportunidad inusual.
“Deberíamos aprovechar este momento para que Estados Unidos pueda avanzar”, sostuvo.
El secretario de prensa de la Casa Blanca efectuó un pronunciamiento similar el viernes, sugiriendo que la aprobación de la iniciativa en el Senado podría desencadenar una instancia de mayor cooperación entre todas las partes.
“Pienso que esta va a ser una oportunidad para ambas partes...”, sostuvo. “El presidente detalló sus principios. ¿Va a desistir de sus principios? No. ¿Pero va a trabajar en el marco del proceso legislativo? Va a tener que hacerlo, esa es la forma en que funciona la democracia”.
Al caminar por la Casa Blanca junto al primer ministro británico Tony Blair, Bush ignoró la pregunta que un periodista le efectuó gritando sobre si ambas cámaras del Congreso podrán llegar a un acuerdo.
Sin embargo, el líder de la mayoría de la Cámara baja, John Boehner, manifestó que los negociadores de los representantes se opondrán a “las políticas conflictivas que alientan las fronteras abiertas e invitan a más inmigrantes ilegales a nuestro país”.
“Nuestra mayor prioridad es vigilar nuestras fronteras y frenar la inmigración ilegal”, declaró Boehner.
El representante oficialista Peter King, presidente del Comité de Seguridad Interna y oriundo de Nueva York, expresó que votará contra cualquier legislación que incluya una amnistía o la legalización de los inmigrantes indocumentados. Se cree que King será uno de los negociadores de la Cámara baja
Legisladores de ambas partes esperan que las negociaciones para reconciliar las iniciativas de las dos cámaras sean difíciles. El líder de la mayoría del Senado Bill Frist, republicano del Estado de Tenesí que votó en favor del proyecto de la Cámara alta, dijo que las negociaciones se iniciarían pronto.
El senador oficialista Lindsey Graham, de Carolina del Sur, instó a finalizar la normativa antes de los comicios legislativos de noviembre. “Este es un problema que no va a esperar hasta las próximas elecciones”, sostuvo Graham.
Falsa alarma por “disparos” en el Capitolio
Washington. La Policía, tras cinco horas de cerrar la zona del Capitolio, aclaró que presuntos disparos de armas de fuego ayer en oficinas de los legisladores del Capitolio sólo fueron “el sonido provocado por tareas de rutina”. Pero el temor obligó a cerrar el edificio durante una hora, además de un frenesí generado en policías, reporteros y camarógrafos.
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