La obra de Miguel de Cervantes.
San Luis Potosí, México. Las mujeres que aparecen en el Quijote son fundamentales para dar vida al personaje de Miguel de Cervantes y esenciales para el desarrollo de la obra, afirmó ayer en México la crítica literaria española Alicia Mariño.
La obra de Cervantes fue analizada en el II Festival Internacional Letras en San Luis, Potosí, donde la también especialista en literatura fantástica y filología francesa afirmó que la obra no podría entenderse sin los personajes femeninos.
Mariño dictó la conferencia “Las mujeres del Quijote”, y se preguntó qué sería de Don Quijote “sin Dulcinea y sin todas aquellas mujeres que cuidaron del hidalgo Alonso Quijano”.
“Cervantes al concebir una síntesis de los géneros literarios de su época en la inmortal novela también aporta una visión completa de los tipos femeninos que a cada uno de ellos corresponde”, dijo Mariño.
Recordó que por la obra desfilan junto a Dulcinea, pastoras, pícaras, aventureras, aldeanas, moriscas, duquesas y otras aristócratas ficticias al servicio de la ilusión caballeresca.
“Todas ellas tratadas con ternura y simpatía por parte del autor, incluso cuando están al servicio de la ironía, la burla o el sarcasmo”, agregó Mariño.
En esa línea sostuvo que todas las mujeres del Quijote son importantes porque tienen algo especial, pero sin Dulcinea no hay obra en el sentido del amor, del sueño.
Al hacer una descripción de estas mujeres que atraviesan la trama principal y las historias secundarias, dijo que sin duda una mujer entrañable en la obra de Cervantes es Teresa Panza, esposa de Sancho, que tiene que luchar porque el marido se le va y ella se queda sin medios.
Maritornes, una “mujer tan fea pero con esa alegría de vivir, con esa bondad y tan generosa” es otro de los personajes, muy distinto de Dorotea, una mujer guapa, estupenda, a la que Cervantes le permite licencias como la de tener una vida marital no casada con don Fernando.
La obra de Cervantes fue también analizada ayer por el académico británico Anthony J. Close en el XVII Coloquio Internacional Cervantino, que se celebra en Guanajuato, centro de México, en una ponencia titulada “El Quijote y la teoría de la novela moderna”.
El también profesor de la Universidad de Cambridge dijo que la obra escrita por Miguel de Cervantes en 1605 mantiene “su capacidad de fénix de resurgir con vida renovada de las cenizas de interpretaciones caducas”.
Close se preguntó cómo era posible que un libro escrito hace tanto tiempo, “producto típico de una época cuya mentalidad parece cada vez más remota”, siga siendo una fuente de inspiración para los escritores de hoy.
Y recordó que en España la magna obra cervantina, a partir de la publicación de una nueva versión del Quijote recobró vigor en el país donde surgió.
Más de 6 mil personas presenciaron el acto en este pueblo de Santa Rosa. Además de la tradicional parada cívico-militar, hubo misa, chocolate y almuerzo.