El Estadio lució como en sus mejores momentos, sólo comparables al Mundial 78 o a los Boca-River.
domingo, 21 de mayo de 2006Cuatro hinchas de Nueva Chicago quedaron detenidos ayer en Desaguadero, en el ingreso a Mendoza por San Luis, al descubrirse entre sus pertenencias marihuana y ácido lisérgico (LSD), según informaron fuentes policiales.
Voceros de la División Narcocriminalidad de la Policía de Mendoza indicaron que tres personas portaban marihuana y la restante ácido lisérgico (LSD), “en todos los casos para consumo personal”, aunque no fueron proporcionados los datos identificatorios de los involucrados.
Según las mismas fuentes, los cuatro hinchas de Chicago están demorados en Desaguadero y “fueron puestos a disposición del Juzgado Federal Número 1 de Mendoza, Secretaría Penal C”.
Ante una consulta sobre el tiempo que permanecerán demorados en el lugar, explicaron que “previo contacto con Buenos Aires, si no registran medidas pendientes, en las próximas horas podrán recuperar la libertad”.
El operativo para la visita
Los casi cinco mil hinchas de Nueva Chicago que poblaron la cabecera visitante del estadio Malvinas Argentinas tuvieron que ingresar al escenario en tandas, según lo explicó el comisario encargado del operativo de seguridad.
Por eso, los 35 micros que transportaron simpatizantes 'verdinegros fueron demorados preventivamente en la zona del Arco del Desaguadero, en el límite provincial con San Luis, alrededor de dos horas y media antes del comienzo del partido.
Según explicó el comisario general Daniel González, a cargo del operativo, el objetivo de la medida fue “encapsular los micros para evitar incidentes”.
El funcionario policial dio detalles de la medida: “Diagramamos un operativo para que los micros y los automóviles particulares fueran escoltados por agentes a la entrada a la ciudad, para evitar que se cometieran desmanes o se produjeran enfrentamientos”.
Así, en número promedio de cinco ómnibus y no más de veinte automóviles, por tandas, fueron abandonando la zona del Desaguadero, mientras el resto de los simpatizantes de Chicago continuaba esperando en el límite.