Martes 7 de febrero de 2012 | 06:13 hs
El barrio reúne a diseñadores de moda, artistas plásticos, artesanos, bares y restó. Soho es una etiqueta que pretende convertirse en marca.
viernes, 08 de diciembre de 2006
Hay lugares en el mundo que se distinguen por sus características y su tradición histórica. Así surgió el Soho, en Londres y luego en Nueva York, como núcleo de artistas y bohemios. Con el tiempo, las bonanzas económicas transformaron a estas zonas en lo más cool de cada ciudad volviéndose el sitio preferido de diseñadores, yuppies, e instaladores de lofts. Buenos Aires repitió la experiencia en Palermo, que ya albergaba a artistas y artesanos desde hacía varios años, hasta que algún visionario de tendencias pensó en llamarlo Soho.
Y finalmente arribamos a Mendoza, que intenta potenciar su propio Soho con algunas contradicciones conceptuales pero con un ímpetu irrefrenable. La zona estaría delimitada al perímetro de las calles San Martín, Yrigoyen, Beltrán y Tropero Sosa de Godoy Cruz. ¿Algo resulta llamativo? Sí, el Bombal Soho excluye a Capital y su barrio Bombal porque los propietarios de los bares alegan que la Municipalidad de Godoy Cruz es menos restrictiva con sus políticas hacia este tipo de comercios que el municipio capitalino y que, además, la idea del Soho surgió en pleno corazón del Bombal sur.
Más allá de las polémicas, lo cierto es que esta zona alberga un poco del concepto del Soho existente. En el barrio conviven diseñadores de moda, artistas y artesanos con emprendimientos comerciales e inmobiliarios que elevan la cotización del Bombal.
Una moda anti-moda
Bernardo Hidalgo es uno de los propietarios de los bares Juguete Rabioso y Casa Babylon y también el autor reconocido y autoproclamado de la denominación Bombal Soho. Una noche de copas entre amigos surgió la idea de llamar así a la zona y lo que en principio parecía una broma se transformó con el tiempo en una identidad que pasó de la risa a proyecto.
Juguete Rabioso existe desde hace casi 5 años y es un icono en el barrio. Tiene uno de los públicos más definidos y sus opciones culturales le dieron fama entre los estudiantes universitarios. Su mejor oferta es la combinación de juegos de mesa, actividades artísticas y bebidas a buen precio.
"El objetivo fue siempre tener una alternativa a la Arístides, que es una pasarela y es muy snob. Los bares que abren por aquí tienen mucha personalidad. Somos una moda de la anti-moda”, define Bernardo. Siguiendo la tradición de otro histórico del barrio como es La Fernecería, se sirven aquí también bebidas en jarra que van desde los $10 a los $17 e incluyen Fernet, Gancia o cerveza con pizza. A esto se suman muestras de arte, presentación de libros y cine al aire libre.
En Casa Babylon las propuestas son similares pero el público varía un poco porque está ubicado en un lugar más accesible. "Los turistas van a Casa Babylon porque está en calle San Martín y es más fácil para ellos llegar. Van muchos chilenos y extranjeros que andan de mochileros", aclara Hidalgo.
Resistiré
Más allá de las etiquetas hay un acuerdo implícito de potenciar la zona como una variante a otras como el Centro, Arístides o Chacras. "Ya se percibía que la zona iba a tener alguna denominación, pero yo no sabía cuál era. Me parece bien que haya un Bombal Soho pero creo que no tiene el dinero encima que tiene la de los porteños", dice Diego Sanz, dueño de La Chancha, un bar y restaurante que encuentra en sus promociones y sus espectáculos de música y humor un punto fuerte para seguir vivo en medio de una zona alejada de los circuitos de ronda nocturna. El lugar abre de martes a sábado y cuenta con un menú promocional de pizzas, tacos, pastas o sandwiches libres desde $17.90 y promos de bebidas, además de una carta con variedad de platos. La oferta se completa los viernes de diciembre con La Ruta Covers Nacionales y los sábados con teatro de humor a cargo de Ariel "Foca" Sosa. En cualquier espectáculo el costo es $5 por persona.
Cada lugar se vende lo mejor que puede en la zona, y muchos ya tienen un público seguidor. Comenta Sanz: "Puede funcionar el negocio de tener una denominación determinada; aquí vienen mendocinos pero no turistas porque no saben cómo llegar, tal vez con el reconocimiento de la zona eso pueda cambiar".
Atendido por sus dueños
Y todo parece indicar que está cambiando. El crecimiento de opciones para salir por la noche crece en cantidad y variedad. Sumando puntos a esto último uno de los recién llegados al Bombal es Ficciones, Espacio de Culto, que abrió sus puertas hace un mes. “Es un lugar que reúne placeres como la música, los libros y el cine. Ideal para la gente que disfruta la cultura; pero también es un espacio para tomarse un vino con amigos", resume Gabriel Caruana quien junto a Gisela Carnielo son los dueños de este espacio. El local se caracteriza por la venta y disfrute de música, libros y DVD's en un ámbito no tradicional. Actividades como el Ciclo de Cantautores, Cine Bajo las Estrellas o el Club del Disco forman parte del abanico de opciones culturales que ofrecen.
Claro y fuerte
Sin vueltas y sin sutilezas existe también desde hace un mes un bar llamado… Bombal Soho. Buscando unir la imagen al concepto, José Vinassa abrió este espacio en el corazón del lugar en cuestión. “Este local tiene un estilo típico de Palermo Soho. Creo que en la zona de a poquito están surgiendo spas o casas de moda que recuerdan al Soho de Buenos Aires; también bares, alta costura y los mejores restaurantes”, se entusiasma José.
Sus expectativas están sustentadas por su restó, que es un caserón reciclado que cuenta con jardín y livings al aire libre. El menú es amplio y la especialidad de la casa es la pizza, que tiene más de 40 variedades y es cocinada en horno de barro. Sin publicidad, pero con recomendación de boca en boca, el local funciona a pleno de martes a domingo y casi siempre con reservas, sobre todo el fin de semana.
El bar Bombal Soho marca una diferencia respecto a las propuestas que venimos enumerando, pero tiene un punto en común con ellas. Todos y cada uno de estos lugares se definen así mismo con la opción anti-Arístides.
Por el momento el contacto entre todos los bares y restaurantes de la zona se limita a acuerdos por seguridad o proveedores pero muchos propietarios no descartan la posibilidad de unirse para armar un proyecto conjunto, como una página web propia o presionar a Turismo para promocionar al Soho mendocino. El rótulo ya está puesto, sólo falta saber si encontrará su propia identidad. Claudio Barros - Especial para Estilo