Una muestra clara y cabal del deterioro político sufrido por el sindicalismo local está dado por la cada vez menor -actualmente nula- representación del sector en las bancas legislativas.
En 1983 se realizó una interna en el justicialismo previa a las elecciones generales. El sindicalismo, por ese entonces con una gran capacidad de movilización, se ubicó en tres de las siete listas que fueron a la interna peronista.
Un sector, liderado por los ferroviarios (que se nucleaba en la CGT-Brasil, cuyo secretario general era Saúl Ubaldini), apoyó al sector “Blanco”, liderado por los históricos que propusieron como candidato a gobernador a Ernesto Corvalán Nanclares. El ferroviario Florentino Cortes iba como candidato a vicegobernador. Salieron segundos en la interna.
Otro grupo, que a nivel nacional se ubicaba en la CGT Azopardo (que a nivel nacional lideraba Jorge Triacca) y que en Mendoza encabezaba la Unión Obrera Metalúrgica, apoyó la candidatura de Horacio Farmache, junto al también político Ventura González. Ocuparon el tercer lugar en la elección.
Y un tercer sector (que se conformó a último momento porque fue una escisión de la CGT-Brasil) se unió a Convocatoria Peronista (encabezada por Bordón), terminó apoyando a la conjunción Verde-Azul, que llevaba como candidatos a José Carlos Motta-Antonio Spano y que terminó ganando la interna.
El sindicalismo reclamó entonces el 33% de los cargos y en ese esquema “colocó” a Antonio Cassia en tercer lugar como diputado nacional (fue electo), a Carlos Mantelli (madera) y Alfredo Piffaretti (petroleros privados) como senadores provinciales y Carlos Orozco (floristas), Mario Rodríguez (aguas gaseosas) como diputados provinciales.
El sindicalismo fue culpado -por los políticos- de la derrota. Y a partir de allí, la presencia sindical en las bancas legislativas fue decayendo. También fueron legisladores Luis Ferro (correos), Antonio Gutelli (minoridad y educación), Miguel Montaña (vitivinícolas) y, el último sindicalista en ocupar una banca, Juan Carlos Navarro, de sanidad. Actualmente, ningún dirigente sindical ocupa una banca.
“Es Kirchner el principal culpable de lo ocurrido en Misiones, mientras que Rovira es apenas un Herminio Iglesias del kirchnerismo. Un fantoche. Nadie”. Por Carlos Salvador La Rosa - clarosa@losandes.com.ar
El Gobernador aseguró estar en contra de las reelecciones y dijo que “el pueblo de Misiones ha dado una señal para defender las instituciones”.