Toda la sociedad mendocina de aquel tiempo, quedó conmovida por el alevoso asesinato de Federico Mayer.
En una de las versiones, dice que Luz Sosa quería quedarse con todos los bienes heredados del doctor Tomás Godoy Cruz. Es sabido también por algunas cartas, que existía un secreto amor hacia su yerno, que se transformó en odio al casarse con su hija Aurelia.
Después del crimen
Luego del asesinato de Mayer, la opinión pública se indignó. La prensa publicó en sus páginas que el atentado, no debería que quedar impune. Esto fue asegurado por el gobernador.Manifestó que se castigarían con la pena de muerte a los culpables de este hecho.
El Jefe de Policía, Luis Molina, envió a sus policías a capturar a los asesinos. Después de unos días, fueron atrapados, cuando estaban a punto de pasar la cordillera en dirección a Chile, los hermanos Esteban y Martiniano Sambrano, de origen chileno, que confesaron haber matado a Mayer. Al enterarse que los hermanos Sambrano fueron encarcelados, Luz Sosa, comenzó a tomar contacto con todas sus relaciones para que no fuera descubierta como la autora intelectual del crimen.
Un sospechoso episodio
Al otro día de la muerte de Federico Mayer, el cadáver fue conducido al portal del cabildo,esto se hacia cuando el muerto no se conocía o moría en la calle. Después fue trasladado al hospital y fue examinado por los médicos, posteriormente se lo llevo a la casa de Luz Sosa, en donde fueron robadas algunas pertenencias. Cuando se le preguntó a donde se enterraría el cadáver, Juan Rozas, el apoderado de la señora Godoy, respondió que era de religión protestante y que lo enterraran en cualquier cementerio. Por la noche, Fray Rodríguez,reconoció los servicios prestados y lo enterró en de Santo Domingo.
Sentencia del Juez
El 19 de abril de ese mismo año, el juez Palma dictó la sentencia contra los asesinos del doctor Federico Mayer Arnold.
En los fundamentos de la sentencia,el juez explicó la participación que habían tenido los reos Esteban y Martiniano Sambrano
La señora Luz Sosa, madre política de Federico Mayer, fue la instigadora del crimen.
Les proveyó las armas para cometer el delito y encargó su ejecución. Se suma a esto que puso en peligro la vida de su propia hija,quien acompañaba a la víctima cuando fue atacado. El juez condenó a los tres reos a la pena ordinaria de muerte y a tiro de fusil,debiendo quedar los cuerpos de los dos hombres pendientes de una horca para escarmiento de los asesinos.
Cuando todo hacía presumir que la sentencia del juez Palma era irrevocable, inesperadamente fue apelada y un tribunal compuesto por Leopoldo Zuloaga,Baltasar Sánchez y Clemente Cárdenas conmutó la pena de muerte de los Sambrano por diez años de cárcel.A Luz Sosa se le revocó la sentencia y se le impuso una multa de dos mil pesos, para la construcción de la cárcel. Una vez entregados recuperó la libertad.
Para los deudos, el crimen de Mayer, quedó impune y los asesinos, luego de cumplir la pena quedaron libres.
Luz Sosa, esposa de Tomás Godoy Cruz asesinó a su yerno Federico Mayer. Un año antes se había casado con Aurelia Godoy Cruz. La intromisión de la madre ante el matrimonio.