El Gobernador junto al médico de San Martín, Carlos Bertona y el titular de la Bicameral, José Álvarez.
La herida provocada por un policía al jugador de San Martín Carlos Azcurra sacudió el arco político mendocino. Mientras el gobernador Julio Cobos suspendió todas las actividades de su agenda para encargarse personalmente del tema, la oposición apuntó al ministro de Justicia y Seguridad, Osvaldo Tello, por su presunta responsabilidad política en el hecho.
Por su parte, la fiscal Liliana Curri imputó al cabo Marciel Maldonado (44) de haber cometido un “homicidio agravado en grado de tentativa, agravado por abuso de la función, y agravado por uso de arma”. El agente fue indicado como el responsable del disparo que hirió a Azcurra el domingo durante el partido entre San Martín y Godoy Cruz, y en caso de ser encontrado culpable podría recibir una pena de cadena perpetua.
Esa fue la última conclusión importante de una jornada marcada por la presión pública, que se sintió no sólo en Casa de Gobierno, sino también en los Tribunales provinciales.
En este sentido, la preocupación en el seno del Gobierno provincial era evidente: la salud del jugador, las repercusiones nacionales e internacionales y las posibles implicaciones políticas del caso marcaron la jornada, que conmocionó como muy pocas veces al oficialismo.
El propio Gobernador se acercó ayer, al menos en tres oportunidades, al hospital Lagomaggiore para interiorizarse sobre la situación del jugador, cuyo pronóstico médico es reservado. Visiblemente compungido, Cobos consideró que “esto es lamentable y avergonzante para nuestra provincia”.
Pasado el mediodía, el mandatario se reunió con el secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, que llegó a la provincia para solidarizarse con Azcurra. Tras el encuentro, Cobos señaló que el incidente conforma un “error gravísimo que hace que retrocedamos muchos pasos en la refuncionalización de nuestra Policía”.
Por otra parte, las críticas más duras al accionar policial llegaron desde la Legislatura. El senador justicialista Jorge Tanus pidió la renuncia de Tello, mientras su par de bancada Daniel Cassia elevó un pedido de informes. (Ver aparte)
Policías separados
Además de Maldonado, otros cinco efectivos policiales y los dos responsables del operativo que protagonizaron el incidente el domingo en el Estadio Malvinas Argentinas fueron pasados a disponibilidad preventiva. Paralelamente la Inspección General de Seguridad (IGS) comenzó una investigación administrativa para precisar las responsabilidades del grupo policial.
“Pasamos a disponibilidad a los ocho policías involucrados. Eso es lo que podemos hacer desde el Ministerio. El resto queda en manos de la Justicia y la Inspección de Seguridad”, comentó Tello, quien calificó el caso como “un hecho aislado”.
Maldonado se encontraba hasta anoche detenido en la comisaría Sexta. Mientras que los restantes efectivos, si bien recuperaron la libertad después de estar demorados en las dependencias judiciales, quedaron separados preventivamente de la fuerza. Para imputar “prima facie” al cabo Maldonado, la fiscal se valió, además del material en video del ataque al futbolista que difundieron los canales, del testimonio de sus compañeros de equipo.
Horas antes, Cobos había comentado que la propia Policía entregó el dato del agente responsable del disparo que hirió a Azcurra. “La fuerza no quiere que la opinión se generalice y que la sociedad piense que todos los policías son iguales. Por eso rápidamente dieron el nombre del responsable”, dijeron desde el Gobierno.
El legislador armó un nuevo partido para llegar al Congreso y rechazó una oferta del PJ. Despotrica contra las fuerzas políticas tradicionales y admite ser amigo del empresario periodístico Daniel Vila.
Lo dijo Cristina Kirchner, quien participó de un acto oficial. Cuestionó el clientelismo político en el reparto de subsidios.