Momentos de pánico se vivieron en el Mendoza Plaza Shopping.
A las cuatro menos cuatro de la tarde, el Mendoza Plaza Shopping tiende a salir de su modorra siestera. Pero ayer lo hizo de un modo demasiado violento. Cuatro ladrones llegaron hasta las puertas del Banco Regional de Cuyo y la financiera Montemar, cuyos locales quedan pegados. Se miraron y sacaron sus armas: dos entraron a las corridas al banco y otros tantos a la financiera. Dos asaltos simultáneos, de los más osados de los últimos tiempos, comenzaban.
"En realidad lo primero que me llamó la atención fueron los gritos desaforados. 'Todos quietos', fue lo que escuché que gritaban. Y después el ruido de unos vidrios rotos y de gente que se asustó. Luego nos fuimos para atrás y el policía que trabaja en el Vea nos pidió que nos quedáramos quietos", explicó a este diario un testigo directo del hecho.
La banda dividida se llevó 3.500 pesos del banco y un monto no especificado de la financiera. En el Regional, apuntaron al cajero Elio Dragoni, mientras que el policía Quiroga fue un testigo directo del atraco encerrado en su castillete.
En simultáneo
Paralelamente, en Montemar, el local contiguo, los otros dos ladrones hacían lo propio con el cajero Leandro Renna, a quien le rompieron el blíndex de las cajas para sacar dinero en efectivo y guardarlo en un bolso que habían llevado para la ocasión. En este caso, un cabo de apellido Pérez era el que veía todo desde su castillete y quien apretó el botón de la alarma.
"En el escape dentro del Shopping, pudimos ver cómo salían con dos personas que les cubrían los cuerpos; una de cada uno de los locales asaltados, pero enseguida las liberaron. Eran una mujer y un varón que después sufrieron una descompensación por el horrible momento que pasaron", continuó la misma testigo.
Los delincuentes salieron de los locales con las dos personas en calidad de escudos humanos, en medio de un griterío general al que se sumaron los comensales del café Bonafide, también testigos de la violencia con que actuaron los asaltantes.
A poco de andar, las mujeres fueron abandonadas y los cuatro sujetos salieron del Shopping por la puerta este. "Desde allí doblaron para la calle Lincoln, donde los esperaban otros dos, uno a bordo de un Fiat Duna color gris y otro de color blanco. En ese momento, uno de los asaltantes le disparó a uno de los guardias de seguridad, pero las balas pasaron lejos del blanco.
Después hubo un operativo policial para dar con los asaltantes pero sin resultados positivos. Intervino la seccional novena.
Desde la cárcel, y en exclusiva, el joven al que juzgan por la muerte de su madre cuenta su versión. Dice no saber quién es el asesino. Y tiene en mente declarar en el transcurso del debate, que hoy continúa.