Golpes accidentales, principal causa de lesiones en la escuela

Un programa sistematiza los datos provinciales. En 2004 el total de lesiones fue de 32 por mil, menos que durante 2003.

Edición Impresa: lunes, 25 de julio de 2005
Golpes accidentales, principal causa de lesiones en la escuela

La proporción de agresiones intencionales está muy por debajo de los golpes accidentales.

Lorena Villafañe lvillafañe@losandes.com.ar

Un choque en el recreo entre compañeros, un golpe contra una columna, un tropezón con caída y lesiones incluidas o una pelea o ataque de un chico a otro; todos quedan registrados en un acta que luego arroja datos relevantes para observar el comportamiento de los estudiantes de EGB de escuelas estatales. De allí surgió que 60 por ciento de las lesiones se debió a golpes.

De este porcentaje sólo 10% fue intencional, es decir que la gran mayoría de los golpes ocurrió por motivos accidentales.

Si bien no todos los departamentos cumplieron con la tarea de enviar esta información, el Programa de Prevención de Accidentes del Ministerio de Salud pudo hacer algunas comparaciones estadísticas. En 2004 se observó una leve disminución de las lesiones con respecto al año anterior: 32 por mil frente a 33 por mil.

De todas formas las estadísticas no tienen validez para hacer un diagnóstico por el momento, ya que éste es el segundo año en que se implementa el registro de accidentes en las escuelas.

De acuerdo a los datos oficiales, algunos departamentos trabajaron mejor que otros. Las escuelas de Capital, por ejemplo, no enviaron la información que les pidieron, a pesar de que en 2003 tuvieron la tasa más alta de chicos lesionados: un 58 por mil. En otras palabras, de cada mil niños, 58 sufrieron alguna lesión.

Según Gladys Magistocchi, responsable del Programa, este registro tiene que ver con el tipo de población escolar. “Los padres de Capital tienen mayor acceso a abogados y los docentes se cuidan más de dejar todo registrado para no tener problemas luego. Los que tienen servicio coordinado de emergencias llaman muchas más veces a la ambulancia que el resto”. Cada vez que un médico o paramédico llega a la escuela, el docente debe labrar un acta.

Donde se observó un incremento fue en Las Heras. Durante 2003 se asentaron 33 por mil actas por lesiones y el año pasado la cifra trepó a 46 por mil. Magistocchi indicó que en esta comuna funcionan algunas de las instituciones que mejor trabajaron. Sin embargo, admitió que “hay escuelas con mucha violencia, porque hay violencia en su entorno en general y eso se traslada a la escuela”.

Problemas a menor edad

La problemática se amplía cuando se indagan los motivos de los comportamientos de los chicos. “Hay una gran falta de compromiso en la crianza y una importante falta de comunicación”, apuntó la funcionaria.

Magistocchi destacó que las mayores manifestaciones de violencia se trasladaron a los primeros grados, a pesar de que históricamente son un problema de los grados más altos.

En San Rafael las lesiones crecieron casi 90 por ciento. En 2003 hubo 13 por mil y durante 2004 21 por mil. La razón es la mayor cobertura del programa. “El primer año trabajó un 30% de las escuelas y este segundo período fue un 70%”, aclaró la titular del estudio. En Guaymallén también hubo un crecimiento del número de lesiones relevado: el departamento más populoso de Mendoza pasó de 29 a 33 por mil.

En cambio, la proporción de chicos lesionados bajó en Luján, Maipú, Godoy Cruz, Tunuyán, San Carlos y General Alvear.

Tupungato, San Martín, Santa Rosa, Rivadavia y La Paz no tienen registros de 2003 para hacer una comparación.

Lavalle y Malargüe no trabajan bajo este sistema. En el primero, de acuerdo a las explicaciones oficiales, “no es motivo de preocupación y están trabajando con Educación Vial”. En el segundo “es más importante trabajar los accidentes en el hogar”.

El año 2001 fue el último en el que el hospital Humberto Notti separó estadísticamente los accidentes escolares del resto. Ese año fueron 150 los chicos que se lesionaron en el ámbito escolar. En total se atendió a más de 3.100 niños con distintos tipos de lesiones en la calle o en el hogar.

De todas formas, la intencionalidad o no de los golpes -según Magistocchi- no fue bien relevada. “Este punto no estuvo bien llevado y eso afecta a la hora de procesar la información”, aseguró.
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