Se aclara el caso del hombre que figuraba como muerto

Para los registros, Segundo Benero Díaz falleció hace tres años.

martes, 31 de mayo de 2005

Daniela Larregle corresponsaliasur@losandes.com.ar

Ya están casi listas todas las formalidades para que Segundo Benero Díaz, quien figuraba en los registro como fallecido desde hace tres años, “regrese a la vida”. Ayer, este hombre que viene penando su propia muerte, se presentó a declarar en el Segundo Juzgado de Instrucción, a cargo de Pablo Peñasco, aportando todos los elementos necesarios para terminar de esclarecer este insólito caso.

Hugo Gervasi, el abogado de Díaz, presentó el pedido de "rectificación de acta" para que sea incluido dentro del registro de personas vivas. El letrado comentó que todo se debió a "un error material e involuntario, al consignar los datos filiatorios en el acta de defunción". Y explicó que la confusión surgiría cuando ingresó al hospital una persona fallecida, quien sería casi un homónimo, ya que se trataría de Segundo Díaz, y no de Segundo Benero Díaz.

El origen de esta extraña equivocación se remonta a febrero de 2002, en el hospital Teodoro Schestakow de San Rafael, cuando se solicitó la historia clínica de una hombre fallecido. Aparentemente, por error, se remitió la de este hombre de 49 años, Segundo Benero Díaz, que hoy reclama poder tener su documentación en regla, para trabajar o poder cobrar los planes sociales.

Ahora un juez civil o el Segundo Juzgado de Instrucción, que ya está trabajando en el tema, deberán ser quienes ordenen la rectificación del acta y según comentó Gervasi, recién entonces las autoridades del Registro Civil podrán completar los trámites.

En las elecciones de 2003, Díaz intentó votar en la escuela que teóricamente le correspondía, pero no figuraba en los padrones. El jefe de mesa lo derivó a la Secretaría Electoral y allí se le permitió emitir el sufragio. Pero no corrió la misma suerte al querer cobrar un plan social.

"Ahora estamos abocados a lograr la rectificación del acta, después Díaz decidirá si inicia una acción judicial por todos los perjuicios ocasionados por este error", dijo Gervasi a Los Andes.

Estos días, cuando el caso del "muerto-vivo" tomó relevancia en los medios nacionales, Díaz visitó la que creían su propia tumba en el Cementerio Central. El error lo ha perjudicado a él y su familia no sólo en lo económico, al impedirle cobrar un plan asistencial o trabajar en regla en su oficio que es la albañilería, sino que incluso le afectó su salud, debiendo ser tratado por depresión.

Mientras se concreta la vuelta a los registros como "persona viva", Segundo Benero Díaz, continuará en la insólita ambigüedad: legalmente muerto pero vivo en la realidad.

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