La publicidad en baños y lugares no tradicionales crece en Mendoza

Varias empresas locales ofrecen esta alternativa a los comercios. Dicen que produce mayor impacto en la gente.

miércoles, 02 de noviembre de 2005
La publicidad en baños y lugares no tradicionales crece en Mendoza

Un cartel publicitario en el baño de Cinemark, en Palmares.

Leandro Sturniolo lsturniolo@losandes.com.ar

Está todo calculado, un hombre puede llegar a demorarse aproximadamente 30 segundos frente al mingitorio, en el caso de las mujeres el tiempo se estira y puede llegar a tres minutos de demora en un baño público. Allí ataca la publicidad en espacios no tradicionales, sugiriendo un producto o servicio en un cartel, cuando el potencial cliente no tiene otra cosa que mirar.

En nuestra provincia la tendencia anuncia que cada vez más empresas se animan a entrar a la mente de sus consumidores de una forma no habitual y en el lugar menos esperado, algo que en las grandes ciudades del mundo se viene adoptando con éxito. Así además de encontrar un aviso publicitario en el baño de un cine, cualquiera se puede topar con uno en la barra de un bar, el techo de una peluquería, la recepción un hostel, la pared de un gimnasio y hasta en los pasillos de una universidad.

“En el baño tanto hombres como mujeres están relajados y predispuestos a recibir la información, lejos de la contaminación visual que se ve en las calles, al receptor del mensaje no le queda otra opción que mirar el cartel publicitario, entonces el nivel de impacto es superior a los medios tradicionales”, advierte Gustavo Schejter, director del grupo Mendoza x Menos, empresa dedicada a los servicios web y a la publicidad en espacios no tradicionales.

Estar sobre la cinta de trote de un gimnasio y tener enfrente un cartel que dice “Villavicencio calma tu sed”, con la imagen de una bella dama tomando agua, es para los entendidos en publicidad: “un mensaje demasiado fuerte para la mente humana y automáticamente el receptor se transforma en un potencial comprador del producto”.

Según Schejter es una publicidad que llega sin ruidos al receptor: “Lo que se busca es no competir con la publicidad tradicional sino atacar otros nichos de mercado. Si bien en Mendoza no se pueden hacer cosas muy locas porque somos muy conservadores, se están abriendo posibilidades concretas”.

Mauricio Alba, dueño de la empresa Informática Mendoza conoció el servicio a través de pautas en Internet, más tarde se animó a probar la publicidad no tradicional y hoy su empresa está presente en los baños de la cadena de cines Cinemark. “La propuesta es muy buena, en mi rubro hay mucha competencia en televisión y gráfica. Acá la relación precio calidad es muy provechosa”, destaca.

Durante la campaña previa a las elecciones legislativas del pasado 23 de octubre, la Unión Cívica Radical también recurrió a éste tipo de publicidad paseando el rostro de sus candidatos por toda la provincia a bordo de vistosas bicicletas, incluso en Tupungato se vio a un hombre recorriendo la zonas rurales montando un caballo y portando una pancarta con la cara de Alfredo Cornejo.

“Buscando la posibilidad de innovar en la campaña se nos ocurrió llegar a la gente de otra forma y la repercusión fue positiva. También adoptamos en Ciudad y San Rafael los hombres sandwich, que portando carteles pasean por las calles”, comentó Gustavo Mazzocatto, director de Promoción Económica del radicalismo de Godoy Cruz.

En lo que respecta a publicidad no tradicional las alternativas son muchas, los precios son tentadores y el mercado por ahora sigue creciendo.

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