¿Proyectó San Martín el plan continental?

La tradición dice que el Libertador fue el artífice del plan continental para la liberación de Sudamérica.

Edición Impresa: martes, 18 de enero de 2005
¿Proyectó San Martín el plan continental?

El fuerte del Callao (Perú); en ese lugar se rindió el ejército realista ante las tropas de San Martín.

Por Carlos O. Campana y Jorge O. Campana

La versión tradicional

Al poco tiempo de encontrarse San Martín en Tucumán, se dio cuenta de que era imposible llegar hasta Lima, capital del poder realista, por el camino del Alto Perú. El Ejército Patriota tenía una gran desventaja en relación con el enemigo, dado que nuestras fuerzas militares partían desde Buenos Aires hacia el altiplano, recorriendo casi 4.000 kilómetros. Esto implicaba un gran desgaste, tanto humano como económico. Los leales al rey, a pesar de transitar menores distancias, cuando incursionaban en los valles de Salta, sufrían grandes derrotas, ocasionadas por las guerrillas y el ejército regular. Igual destino sufrían las tropas rioplatenses al intentar llegar a Desaguadero.

El plan de

San Martín

Fue entonces que el General concibió la idea, que luego realizaría con éxito, de abrir un nuevo frente por el occidente y conquistar la ciudad de Lima. Para mantener segura la frontera del norte, bastaban las tropas salteñas al mando del general Güemes. El plan de conquistar el Perú por el Pacífico era lo que él llamaba "su secreto", solamente compartido por unos pocos amigos de la Logia Lautaro.

Durante el mes de abril de 1813, con la excusa de encontrarse enfermo, pidió licencia y se retiró a una estancia cercana a la ciudad de Córdoba. Tras su supuesta enfermedad, el coronel Fernández de la Cruz lo relevó del Ejército del Norte. En aquel paraje cordobés, se dispuso a diseñar el plan detalladamente. En agosto de ese año, por solicitud del General, el director Gervasio Posadas lo nombró Gobernador Intendente de Cuyo. En realidad San Martín se situó en una posición muy conveniente para iniciar los planes que luego liberarían medio continente.

Objetivo principal: Cuyo

Cuando el futuro Libertador se instaló en Cuyo, las fuerzas chilenas fueron derrotadas en la batalla de Rancagua en octubre de 1814. Los patriotas chilenos se refugiaron en el territorio de Cuyo, gobernado por San Martín.

La situación en que se encontraba la revolución sudamericana era crítica, ya que había sido derrotada en todos sus frentes. Perdido Chile y la difícil penetración al Alto Perú, los realistas estaban fuertes en Lima. Al norte del continente, la revolución venezolana era vencida y sus líderes, Bolívar y Mariño, se refugiaron en Cartagena.

Entonces, San Martín comenzó a preparar el Ejército de los Andes, reclutando tropas, fundiendo cañones, fabricando pólvora y uniformes. En lo político insistió con declarar la independencia de los españoles.

Todo estaba listo para la partida de aquel 18 de enero de 1817, hacia el territorio chileno.

Luego de la victoria de Chacabuco y Maipú, al año siguiente, se preparó para realizar la otra etapa de su plan, liberar al Perú. En 1820 partió del puerto de Valparaíso y, meses después, desembarcó en Lima, dándole la independencia al Perú y formando un gobierno patrio. Su plan libertador había sido cumplido.

Conclusión

Como podemos apreciar existieron varios militares y civiles que formularon un plan estratégico continental. Sin lugar a dudas, el primero que lo concibió fue el teniente coronel de origen francés Enrique Paillardelle. Planteó la idea de llevar la guerra al Perú con la cooperación de Chile, pasar la cordillera de los Andes y con fuerzas chileno-rioplatenses, salir por mar desde Valparaíso, desembarcar en Arica y llevar una ofensiva sobre Lima. Belgrano, lo apoyaría desde el Alto Perú.

Es probable que San Martín tuviera conocimiento de esto. Tal vez se planteó también las dificultades que se tenía por el Alto Perú para llegar a Lima. Algunos autores opinan que el objetivo del Alto Perú era más económico que político-militar, ya que se encontraba allí la ciudad de Potosí, centro monetario de una parte de América del Sur.

En 1816, luego de la independencia, el general Tomás Guido diagramó este plan. Pero fue imprescindible la colaboración de San Martín en la información y reconocimientos de algunos pasos principales.

La versión que involucra a San Martín como agente inglés, inspirado en el plan del escocés Maitland, carece de fundamento, ya que el gobierno británico apoyó a los patriotas como Miranda o Bolívar con armas y dinero para que se independizaran de las colonias españolas en el norte de América del Sur.

En definitiva, sea quien fuere el creador de este plan, vale destacar la figura del General San Martín como la persona que llevó a la práctica y cumplió al pie de la letra cada uno de sus objetivos, que era la independencia de Argentina, Chile y Perú.

La versión no tradicional

Desde que estalló la Revolución de Mayo de 1810, el Ejército marchó hacia el Alto Perú con la idea de atacar por ese flanco y llegar hacia Lima. Aunque otros opinan que el objetivo principal de aquel frente de guerra era tomar posesión de la ciudad de Potosí -principal centro de explotación y fundición de plata y monedas- centro apetecible que beneficiaría muchísimo al incipiente gobierno y al mismo tiempo incrementaría sus vacías arcas. Por su parte, los “realistas” pensaban en lo mismo y fue por eso que defendieron este territorio a costa de sus propias vidas.

Una versión falsa

Vicente Fidel López publicó, en 1881, por primera vez, una supuesta carta de San Martín a Nicolás Rodríguez Peña, fechada el 22 de abril de 1814. Según decía la misma, su propósito secreto era llevar la guerra contra Lima a través de Chile. La mayoría de los autores que abordaron este tema han aceptado la autenticidad de dicha carta, sin ver el original. De esta manera, San Martín fue considerado el primero que tuvo la idea de elaborar un plan estratégico. En esa carta se interpreta, también, la designación de San Marín como Gobernador Intendente de Cuyo. Su enfermedad no fue más que una excusa para pedir licencia como jefe del ejército del norte. Según Vicente F. López, se alejó para madurar debidamente su plan.

El primero

En noviembre de 1813, desde Moxos, el teniente coronel Enrique Paillardelle elevó al gobierno un plan para llevar la guerra al Bajo Perú con la cooperación de Chile. Según este proyecto, las fuerzas chileno-rioplatenses partirían por mar desde Valparaíso para desembarcar en Arica. Desde allí, llevar una ofensiva sobre Lima, con el apoyo de Belgrano y su ejército desde el Alto Perú. En los fundamentos de este plan, Paillardelle destacaba que la experiencia había demostrado la imposibilidad de llevar campañas victoriosa por la “Ruta del Desaguadero”. A su vez, hacía notar que los pueblos costeros peruanos tomarían con gran entusiasmo la causa independentista, circunstancia que conocía a fondo por la actuación en esos parajes. Calculaba que la expedición podría engrosarse enormemente si se daba la libertad a los esclavos, que se plegarían a las filas patriotas. Medidas que paralelamente restaría mayores efectivos a los limeños realistas. En una primera apreciación. estimaba que la campaña podría iniciarse con unos 1.000 hombres, de los cuales Chile aportaría la mitad o, en caso contrario, tomaría a su cargo los aprestos y auxilios.

Los planes de otros patriotas

No solamente Enrique Paillardelle elaboró un plan estratégico, también hubo un mendocino llamado Manuel Ignacio Molina, que proponía llegar a Lima de una forma similar a lo comentado. Primero, formar un ejército de unos 1.500 hombres, cruzar los Andes, llegar a Chile y desde allí aumentarlos a 3.000 o 4.000 hombres. Partirían de Valparaíso hacia el Perú, baluarte del gobierno realista en América del Sur. El brigadier Bernardo O'Higgins formuló un plan con características similares, pero mucho más riesgosa ya que el territorio chileno estaba en manos realistas.

Guido, el cerebro del plan

A través de documentos se ha podido determinar que el plan continental, más allá de que se hayan tomado algunas ideas del teniente coronel Enrique Paillardelle y otros, fue elaborado por Tomás Guido a mediados de 1816, cuando la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata había quedado sellada. Es por eso que se crean dos ejércitos, uno en el norte -al mando de Belgrano- y otro al oeste, denominado de los Andes, a las órdenes de San Martín.

La primera fase del plan consistía en la concentración de tropas en Mendoza de aproximadamente 3.000 a 4.000 efectivos. Luego, realizar el cruce por varios boquetes de la cordillera y dividir los efectivos realistas concentrados en Santiago y en las ciudades importantes. Liberado el territorio chileno, se procedería a erigir un gobierno muy similar al de Buenos Aires, presidido por un patriota chileno. La segunda etapa del plan fue reclutar chilenos para formar un ejército combinado. Posteriormente embarcarse desde el puerto de Valparaíso hacia Lima y demás puertos intermedios. La tercera y última etapa era la toma de la capital peruana, con el mínimo de enfrentamientos con las tropas realistas y, por último, formar un gobierno independiente.

El papel principal de la logia

Para la elaboración de este plan, participaron varios miembros de las logias, entre ellos podemos nombrar a Tomás Guido, Juan Martín de Pueyrredón y el General San Martín. Este último aportó valiosísimos datos para poder diagramar la primera etapa y fue designado para ejecutarlo.

A fines de 1816, se envió desde Buenos Aires al General en Jefe del Ejército de los Andes, una importante documentación reservadísima, que contenía instrucciones estratégicas elaboradas por etapas. Lo interesante es que estos oficios existen, algunos firmados por Pueyrredón y Guido, mientras los de la logia se encuentran sin rúbricas.

San Martín, fiel ejecutor

No cabe duda de que San Martín fue un brillante militar. Su mérito más importante fue la ejecución paso a paso del plan. Primero la liberación de Chile, luego cumplir con la orden de poner a O'Higgins como Director Supremo, pese a que el pueblo chileno lo pedía a él para el cargo. Posteriormente, formó una fuerza chileno-argentina y partió desde Valparaíso hacia el Perú, liberando, tiempo después, a Lima, concluyendo así el proyecto de libertad.
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