Asesinan a 2 jóvenes en distintos sucesos

Los hechos ocurrieron en Las Heras y Guaymallén. Uno fue baleado por dos motoqueros y el otro acuchillado por una patota. No hay detenidos en ninguno de los dos casos.

Edición Impresa: lunes, 10 de enero de 2005
Asesinan a 2 jóvenes en distintos sucesos

Escenario. En el cruce de Costanera y Saavedra fue donde mataron a un joven de 24 años.

Dos jóvenes de 31 y 24 años de edad fueron asesinados ayer en Las Heras y Guaymallén. Como factor común en ambos hechos aparece la violencia llevada a cabo por los asesinos.

En uno de los casos, la víctima fue baleada por sujetos que viajaban en una moto, al mejor estilo de los sicarios colombianos; mientras que en el caso restante fue una patota la que primero golpeó y luego acuchilló a un joven.

También ambos casos tienen en común que cuentan sin detenidos, al menos al cierre de esta edición.

Matadores en moto

El primer suceso ocurrió ayer, a la una menos veinte de la mañana, cuando un joven identificado como Roberto Pelaitay, de 31 años de edad, estaba parado en la esquina de 12 de Octubre y Olascoaga, del departamento de Las Heras.

De pronto, y tal como afirmaron algunos testigos, Pelaitay fue atacado por dos sujetos que se movilizaban "en una moto de color rojo y de grandes cilindradas". De acuerdo con los testimonios, el que iba en la parte de atrás de la moto sacó un revólver de entre sus ropas y comenzó a disparar contra el hombre.

Los balazos fueron más de tres, pero dos de ellos dieron en el cuerpo de la víctima: uno en el tórax y el otro en el cráneo. Quedó tendido en el piso y por vecinos de la zona fue llevado hasta el Hospital Central.

Una hora más tarde, Pelaitay fallecía en ese nosocomio como consecuencia de las heridas recibidas en el ataque.

En el lugar del hecho aparecieron policías de la seccional 36 de Las Heras. Y en ese sitio tomaron algunos testimonios. De todos modos, no alcanzaron como para delinear el motivo por el que los motoqueros eliminaron de ese modo a Pelaitay. El modo de actuar de los asesinos es el mismo que tienen en Colombia -especialmente en la ciudad de Medellín- los llamados sicarios: asesinos a sueldo que trabajaban para los narco entre los años ochenta y mediados de los '90.

Por esta caso, según se informó de manera oficial, no hay personas detenidas pero las pesquisas "se encuentran bien encaminadas", tal como afirmó a este diario una fuente de la investigación.

Patota violenta

El otro homicidio ocurrió con las primeras luces del amanecer y en medio de una vereda empapada por la fuerte lluvia que poco antes se había abatido sobre buena parte del Gran Mendoza.

En ese caso, la víctima fatal fue un joven de 24 años de edad y llamado Jorge Fernando Lencinas.

De acuerdo con los datos que dieron algunos testigos del hecho, Lencinas fue atacado por una patota compuesta por tres hombres y dos mujeres: todos muy jóvenes. Y la agresión ocurrió a las seis y media de la mañana.

La información que maneja la policía hace referencia a que Lencinas fue interceptado en el cruce de Costanera y Saavedra del departamento de Guaymallén.

Todo indica que la víctima y el grupo de jóvenes se pusieron a discutir por algunos asuntos pendientes.

"Luego de la discusión pasaron a las manos, y fue entonces que uno de los varones de la patota sacó un puñal y atacó a Lencinas. Una vez que el joven quedó herido, sus agresores escaparon hacia la zona de Guaymallén", se explicó ayer desde la policía.

El joven, muy malherido, fue llevado de urgencia hasta el Hospital Central que queda a dos cuadras de donde fue atacado. Los esfuerzos de los médicos no alcanzaron a salvarle la vida y, a las siete de la mañana, Lencinas moría en una de las camas de ese nosocomio.

El caso recaló en la seccional 25 de San José, desde donde salieron varios pesquisas para tomar algunas declaraciones de testigos: se trata de una zona en la que hay varias disco, por lo que a esa hora es mucha la gente que se encuentra en las inmediaciones.

Ayer por la tarde, una versión indicaba que la patota agresora ya estaría individualizada, pero nada se informó sobre si había o no detenidos por este caso.

Piquete por el chico que fue arrojado a un canal en Luján

Transcurridas más de 36 horas de la desaparición de Fabián Carbajal, el chico de 18 años atacado en el Bajo de Luján y arrojado al canal San Martín, seguía sin aparecer el cuerpo.

Sus padres, Sergio Carbajal y Adriana Serrano, pidieron ayer dramáticamente a las autoridades de Irrigación que cortaran el paso de agua en el curso, que se desplaza de oeste a este, para favorecer la búsqueda. Y para eso ayer por la noche hicieron un piquete en la ruta 40 a la altura del puente del río Mendoza

Tienen, especialmente el papá, la convicción de que el pibe quedó atrapado muy cerca de donde lo arrojaron y por supuesto ya no tienen esperanza de hallarlo con vida por el tiempo transcurrido del incidente en que Adrián fue atacado por tres o más sujetos que lo conocían, en un espacio público entre los barrios San Martín Sur y Juan XXIII.

Se apoyan en el testimonio de testigos, personas jóvenes, una de ellas un menor de 14 años, que vieron la agresión y cómo luego los agresores trasladaban a la rastra y el cuerpo de la víctima, que previamente habría sido baleada.

"Los rastros de sangre llegan hasta el zanjón", dijo el padre. "Debe estar por allí, atrapado en alguna alcantarilla", sostuvo, mientras le pedía a los Bomberos Voluntarios de Luján que cortaran la corriente. Pero ellos sólo pueden actuar a pedido de la policía o de la jueza interviniente, Alejandra Mauricio.

El chico es el mayor de 6 hermanos y vivía en el barrio Jardín Costero./ Miguel Títiro
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