Un redondo en Mendoza

El guitarrista Skay Beilinson tocará en la Bodega Centenario, desde las 22. Entrevista.

martes, 07 de diciembre de 2004
Llegó el día tan esperado por los seguidores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Skay Beilinson, alma del sonido de los Redondos, presentará su segundo disco solista en nuestra ciudad, por primera vez en un show que seguramente quedara marcado a fuego en sus fieles seguidores. Más allá de su vinculación con la banda de Patricio Rey, Skay supo consolidar un perfil propio que lo sobredimensionó en su larga trayectoria.

El concierto será a las 22, en la Bodega Centenario (Pedro Vargas 2311, Guaymallén).

Las entradas valen $20 y se consiguen hasta las 18 en Mohicano Rockería (Galería Caracol, local 71). Desde esa hora en adelante se comprarán en la boletería montada en la bodega.

La banda está integrada por: Skay Beilinson (guitarra y voces), Oscar Reyna (guitarra), Javier Lecumberry (teclados), Claudio Quartero (bajo) y Daniel Colombres (batería).

El eterno pilar de la banda más importante de la historia del rock nacional Eduardo Beilinson, más conocido como Skay, es sin dudas una figura mítica dentro de la escena musical que dejará su maestría en una noche única.

Esta noche, el músico hará los temas de “El mar de los sargazos” y “Talismán”, sus dos álbumes en su faceta solista; pero como todo el mundo espera e imagina, también habrá alguna recorrida por canciones que son parte del repertorio de Patricio Rey.

En el lugar, habrá un amplio dispositivo de seguridad, con vigilancia policial y privada; servicios de atención médica y, como en todos los shows, no estará permitido el acceso con cámaras fotográficas ni filmadoras.


"Soy un viejo rocker"

La historia de Skay Beilinson es singular. Hijo de una familia acomodada, a fines de los 60 decidió echarse a vivir experiencias comunitarias a lo largo del país y otros lugares del mundo, siempre con su inseparable compañera Poly. Y después, ya siendo parte de la banda más popular del rock argentino, optó por bajarse del estribo.

Sin dudas, Skay es un nombre muy fuerte para el rock argentino. Integrante fundacional de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, se acostumbró a tocar para multitudes hasta que llegó el freno. Después de ese “descanso”, optó por salir a lugares mucho más chicos, tratando de obtener un poco más de feedback con su gente. Por eso, descartó de plano tocar en Pacífico.

Si bien la banda nunca pisó este suelo, de a poco van llegando.Primero fue SergioDawi, después pasó Tito Fargo,WillyCrook y ahora le toca el turno a Skay. Y eso es celebrado por cientos de jóvenes mendocinos que quieren vivir, sentir, palpitar, respirar el ambiente donde seguramente Patricio Rey estará resguardando con su aura.

El diálogo

Empieza la charla. Skay es amable, distendido, claro en conceptos y palabras. Un gentleman rockero.

-Hablemos de cosas poco habituales, ¡venís a Mendoza!

-Por primera vez se da esta situación.Con los Redondos nunca fuimos para allá y ésta es una muy buena oportunidad para ir a tocar.De todas maneras, te tengo que decir que yo viví un tiempo en tu provincia.

-Algo te une con nosotros.

-Grandes amigos, muy buena gente, muy buenos vinos y bellos lugares.

-¿Dónde viviste?

-En San Rafael, desde 1979 hasta 1982. Estaba ahí de manera permanente pero hacía mis escapadas a Buenos Aires, armaba Los Redondos, tocábamos y me volvía a San Rafael.

-¿A qué te dedicabas en San Rafael?

-Estábamos administrando una bodega, una finca en forestación y tres fincas en formación. Era una sociedad que tenía mi viejo con el doctor Favaloro y otra gente de San Rafael. Entonces, cuando surgió este trabajo, ahí nomás nos dieron ese conchabo para nosotros.

-Suena poco rockero administrar una finca...

-Todo depende de cómo lo hagás. Muchos no imaginan en todos los lugares que estuve, como el Impenetrable u otros que nadie se puede imaginar.

-Hay un amigo tuyo que vive en Mendoza y se llama Morcy Requena. Él cuenta que también fuiste parte del famoso Mayo francés...

-Morcy es una maravillosa persona y tiene la gentileza de hablar bien de mí. Cuando yo volví de Europa me encontré con un grupo de gente que estaba en La Cofradía de la Flor Solar, y fue en ese lugar donde pude empezar a expresar mis sueños, mis ideas.

-¿Y qué rescatás de todo eso?

-Hay tantas cosas que rescato.... Creo que el gran triunfo del rock fue el cambio en la vida personal, individual. No tanto en un ideario colectivo social. Ahí se pueden hacer muchas y muy diferentes lecturas. Pero, individualmente, nos enriqueció la vida.

-En esos días ¿sentías que se podía cambiar el mundo?

-En un momento sí. Cuando parecía que se podía parar la guerra de Vietnam o la ilusión que se creó en el Mayo Francés. Parecía que lo estábamos cambiando. La famosa frase: "La guerra termina si vos querés", fue realmente poderosa. Había una generación que sostenía eso porque quería cortar vínculos con lo que la sociedad ofrecía hasta ese entonces. Se estableció una contracultura tan grande como lo que hasta entonces era la cultura oficial.

-Un tema más sobre Mendoza. Vos acotaste que nunca Los Redondos tocaron en Mendoza y eso es verdad, ¿a qué se debió esa situación?

-En la época de mucha convocatoria de la banda, organizar recitales era algo sumamente complejo y costoso.

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Cada show tenía mucho tiempo de preparación y había que pedir autorizaciones a las municipalidades, al Ministerio del Interior y otros tantos trámites engorrosos. Ante esa situación, siempre optamos por hacer shows en los lugares donde todo era más sencillo para resolver. En todos los lugares donde tocábamos había gente que se encargaba de todo este tramiterío y en Mendoza no teníamos nadie conocido y de confianza como para derivarle estas situaciones.

-¿Nada más que por eso?... Porque siempre se dijeron mil cosas que alimentaron la leyenda.

-No tendría por qué mentir. Siempre fue por una cuestión organizativa.

-Vamos al disco. “Talismán” da la sensación de mostrar a un Skay muy auténtico... como liberado de presiones.

-Desde la primera canción que escribí en mi vida siempre traté de ser lo más auténtico posible. El andar de la vida; hacés un disco que te agarra en diferentes situaciones y tal vez en “Talismán” pueda mostrar el ser más parecido a mí que existe.

-¿Cómo nació el disco?

-Yo soy de componer mucho. Siempre ando con la guitarra a cuestas componiendo melodías, riffs, acordes... Y al poco tiempo de haber terminado “El mar de los sargazos”, tenía un montón de ideas que venía madurando. Se fueron convirtiendo en temas y no dudé en grabarlos. Además quería aprovechar que apenas apareció el primer disco armé la banda. Cuando salimos a tocar me di cuenta de que era muy sólida, muy potente. Y ese espíritu es el que se refleja en “Talismán”, sobre todo a nivel sonido.

-¿Cuál fue la experiencia que te dejó “El mar...”?

-Una enorme alegría, pero sobre todo me dejó la felicidad de encontrar una gran banda, de excelentes músicos, con los que me siento muy respaldado. Estando con ellos me permite liberarme del rol de guitarrista y poder cantar y no sentir que me tengo que poner la banda al hombro sino que todo funciona como un reloj.

-¿En cuánto te molesta que te sigan pidiendo los temas de Los Redondos?

-En nada, porque esas canciones también son mías. No hay nada más lindo para un músico que le pidan sus temas... Lo disfruto. No lo hago tanto por la gente, sino por mí, también. Son temas que uno no se puede sacar de encima. Es como decir: "Representemos el final, aquí terminamos el show". Hasta diría que es liberador.

-A más de tres años del último show... ¿cuál es la sensación cuando hablás de Los Redondos?

-La de un cierto alivio. Preparar un show era un dolor de cabeza, te borroneaba la pulsión vital, que era tocar. Mucho quilombo.

-¿Se vieron con el Indio en este tiempo?

-No, hace dos años que no nos vemos. Nuestro vínculo siempre fue de cariño y amistad, pero estaba sustentado sobre todo en el hacer. Y ahora él está haciendo sus cosas y yo las mías, cada uno por su lado. Punto. El cariño sigue intacto.

-El auge del DVD nos llega a todos ¿pensás editar alguno algún día?

-Se que Rocambole está trabajando con algunos materiales pero no sé si es para un DVD o un video. Soy un viejo rocker al que le gusta colgarse la guitarra y salir a tocar. Estoy bastante alejado de la tecnología actual.

Apunte histórico redondo

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota es la banda más popular y mítica de la historia del rock nacional. De la mano de la honestidad y la independencia, se ganaron a un público masivo y de un fanatismo extremo. Dejó de ser sólo una banda de rock ‘n roll para transformarse en un mito, en una contracultura, en un conjunto de valores y en una forma de entender la vida. Sus recitales no fueron simples recitales; fueron verdaderos ritos cuasi religiosos, ceremonias a las que los feligreses, más conocidos como “las bandas”, peregrinan con una devoción que los lleva a los puntos más recónditos del país.

Apoyada sobre el trípode conformado por Carlos “El Indio” Solari (voz), Skay Beilinson (guitarra) y “La Negra Poly” (manager, guía espiritual y mujer de Skay), Los Redondos atravesaron casi tres décadas, desde el under hasta la masividad extrema, sin perder sus principios, ligados a la honestidad, la independencia artística, la libertad musical y el respeto por su público.

Comenzaron a tocar en los bares y pubs del under, allá por 1976. Desde sus inicios, el grupo se mantuvo al margen del show business del rock, de las discográficas multinacionales y de los medios de comunicación. Su único medio de difusión era el boca a boca.

Luego de una breve separación, retornaron a los escenarios en 1981, y al año siguiente entraron por primera vez a un estudio para grabar los demos de Nene, nena, Mariposa Pontiac, Superlógico y Pura suerte.

Discos

Gulp!, 1985

Oktubre, 1986

Un baión para el ojo idiota, 1988

¡Bang! ¡Bang! Estás liquidado, 1989

La mosca y la sopa, 1991

En Directo, 1992

Lobo suelto, 1993

Cordero atado, 1993

Luzbelito, 1996

Ultimo bondi a Finisterre, 1998

Momo sampler, 2000

Solista

Tras el vértigo de una impresionante convocatoria, Los Redondos dijeron basta, por lo menos en forma temporaria. Skay Beilinson se dedicó tiempo completo a su primer álbum solista “A través del mar de los Sargazos” (2002). Hace menos de un mes estrenó “Talismán”, el material que viene a presentar. Un disco lleno de canciones muy rockeras, con el sello clásico del guitarrista./ Walter Gazzo


Rock mendocino

Peter Júpiter tiene cara de mujerz

El último gran proyecto del guitarrista y cantante Joe Moya encuentra una nueva versión. Hoy a las 23.30, en el Café Soul (San Juan 456), además del trío masculino, pisará el escenario el flamante Peter Júpiter femenino.

El primero se completa con Pablo Quiroga en batería y Leo Mut en bajo; mientras que la segunda cara de los Júpiter está compuesta por Victoria Erice en guitarra, Agustina Bécares en bajo y Julieta Pezzutti en batería. En ambas propuestas, Moya es el frontman (y padre de las criaturas).

“Las bandas de mujeres tocan muy diferente, tienen otra manera de expresarse. Encuentran otra forma de cortar los temas, algo que a mí me gusta mucho”, comenta Moya.

La idea surgió, primero, por fines prácticos: Joe no quería perder fechas de toques con su banda, algo que sucedía a menudo, a raíz de los compromisos de los otros integrantes de Peter Júpiter. Segundo, la idea de darle otro tono a sus composiciones pop rock lo sedujo de inmediato. “Cuando grabábamos con los chicos ‘Divinisimamente divina’, nuestro segundo disco, me enganché mucho con lo femenino (de allí el nombre). La intención, por lo pronto, es seguir con las dos versiones del grupo... Chicas, están contratadas”, dice el guitarrista y cantante, mirándolas sobre los hombros.

Victoria Erice (ex Polar) responde sin dudarlo por qué se sumó a la idea: “¡Por que es el Joe! Es, además, nuestro profesor y está muy bueno ser parte de un mismo proyecto con él. Me sirve mucho para crecer. A diferencia de Polar, en donde era la cantante, aquí toco mucho la guitarra”.

Agustina Bécares, quien integra además la banda femenina “María perros de amor”, también da sus razones: “Me siento muy comprometida con este proyecto. Además, me encanta tocar diferentes estilos de música”.

Los músicos prometen para el recital de esta noche en el Soul, temas de los álbumes “Peter Júpiter” (editado) y “Divinisimamente divina” (que saldrá próximamente), en dos sets complementarios. Y, para el final, no podía faltar la sorpresa que, por evidente, no deja de ser atractiva. / Leonardo Rearte
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