Mendoza abrió su temporada turística de verano con una capacidad hotelera cubierta hasta el 80 por ciento, lo que marcó una cifra record para está época del año y que contó además con una importante afluencia de visitantes extranjeros.
Mariana Juri, ministra de Turismo y Cultura de la Provincia, dijo: "Realmente estamos muy contentos" porque "generalmente las fiestas de Navidad y Año Nuevo eran de poca afluencia turística, pero este año ha sido notable la cantidad de personas que han elegido Mendoza para pasar las fiestas".
"Los niveles de ocupación hotelera se han mantenido altos desde noviembre, que ronda el 80 por ciento", añadió. Los propietarios de hoteles de la capital y sur de Mendoza,
también expresaron su satisfacción al comprobar un importante incremento de pasajeros extranjeros desde Navidad.
Es que a diferencia de Semana Santa y las vacaciones de invierno, cuando fue notable la afluencia de chilenos, ahora llegaron por decenas brasileños, españoles, italianos, franceses, holandeses, estadounidenses, ingleses, australianos y japoneses.
Patricia Jara, jefa de la Aduana de Libertadores, explicó que desde el 26 de diciembre cruzaron la frontera para ingresar a Mendoza 272 vehículos (1.020 personas) de nacionalidad chilena, en tanto que fueron 451 vehículos (1.431 personas) de las otras nacionalidades citadas.
Los conserjes de los hoteles Hyatt, Aconcagua, Huentala y NH coincidieron en afirmar que se encuentran con una ocupación casi completa en la que destacan los turistas internacionales y destacaron que la única queja por parte de los turistas fue por la de la impuntualidad de las agencias de turismo a la hora de pasarlos a buscar para realizar la excursión programada.
"Los europeos y norteamericanos son muy puntuales y para ellos media hora o 45 minutos de retraso es terrible, lo sienten como la falta de respeto que es", indicó un técnico en hotelería al advertir que "es una pena que no sepamos explotar a full esta veta, porque así se pierden clientes".
Las primeras cartas del 2004. El optimismo y los deseos de los comprovincianos que nos escriben desde distintos puntos del planeta. Y en las cartas, historias de vida, anhelos y saludos para los familiares que estan aquí.
Quienes hacen la protesta no descartan un endurecimiento de las medidas si los bancos extranjeros no acuerdan los $200 que reclaman los empleados bancarios.