Mi nombre es Nadia Espada, tengo 19 años. Hace casi 7 meses que estoy en España y no hay un solo día que no piense o recuerde a Mendoza.
Lo que leerán a continuación lo escribí en el Colegio Martín Zapata, en 4º año, en una clase de lengua. Espero les guste,a los que están lejos y a los que están cerca.
Mendoza tierra de amor,de amistad.
Mendoza, mi niñez, mi juventud, mi vida.
Tierra melancólica y soñadora,
de antepasados e historia.
Que difícil es dejarte atrás
y perder mis esperanzas,
que difícil pensarte tan lejana
y añorar mis sueños destruidos.
Tal vez sea mejor partir ahora
y poder recordarte tan hermosa,
tan llena de ganas,tan llena de vida,
tan adorada,tan luminosa.
O quizás deba quedarme
y padecer tu sufrimiento,
tal vez asi nazcas de nuevo,
o te vea dormir por siempre el sueño eterno.
El tiempo decidirá si vives o mueres,
con tu futuro tan incierto,
o tal vez sea tan cierto,
que es difícil reconocerlo.
Adiós,mi querida Mendoza,
me duele el corazón al decirlo,
pero aun siendo un adiós tan amargo,
es un adiós lleno de esperanzas.
Adiós Mendoza, espero, volvamos a vernos.
Las primeras cartas del 2004. El optimismo y los deseos de los comprovincianos que nos escriben desde distintos puntos del planeta. Y en las cartas, historias de vida, anhelos y saludos para los familiares que estan aquí.
Quienes hacen la protesta no descartan un endurecimiento de las medidas si los bancos extranjeros no acuerdan los $200 que reclaman los empleados bancarios.