Buenos Aires. El gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, justificó su decisión de desplazar al secretario general del Ejército, Jorge Tereso, al considerar que no fue ni “equilibrado” ni “saludable” pedir a la Justicia que seis militares detenidos pudieran pasar las fiestas navideñas en sus domicilios.
Fernández atribuyó el relevo de Tereso (el hombre político del Ejército) a la “preocupación” que causó en el Gobierno que el ahora funcionario desplazado haya hecho “institucionalmente” ese pedido a favor de seis supuestos ex represores arrestados en la llamada causa Montoneros, en una medida que, según evaluó, significa un trato “no igualitario” hacia otros procesados.
El episodio “preocupa porque no es equilibrado, no es una regla saludable que institucionalmente se pida que un procesado pase las Fiestas con sus familiares cuando ésta es una medida que no se aplica a todos los procesados”, señaló Fernández en diálogo con la radio Rock and Pop.
María Inés de Vollmer conducirá el área de las políticas sociales de todo el país.