Adelantan presupuesto a Recursos Naturales

La Dirección pidió un adelanto de dinero para prevenir contingencias. En el incendio trabajaron varias dependencias coordinadas.

miércoles, 20 de agosto de 2003

Silvia Lauriente slauriente@losandes.com.ar

Un pequeño foco de incendio iluminaba todavía anoche la montaña. Las llamas en la cúspide de un cerro estaban controladas y muy lejos de la población. Durante catorce horas (entre la siesta del lunes y la madrugada de ayer), el trabajo de Defensa Civil, bomberos y guardaparques sacó de peligro a la reserva Divisadero Largo. Con esta batalla casi ganada los brigadistas vaticinaron una temporada “ardiente” para lo que resta del año.

Por eso mismo, el director de Recursos Naturales, Leopoldo León, no dudó en pedirle un adelanto de presupuesto al gobernador Roberto Iglesias. En pocos días la repartición contará con 18.000 pesos mensuales por cada una de las cuadrillas que custodian la zona Norte, Alvear y San Rafael.

“El cambio climático nos precipitó a pedir ayuda. Nadie está preparado para combatir incendios como los de Portugal o Australia. Sobre los desencadenados en Córdoba desconozco las características. Pero podemos hacerle frente a focos como los que extinguimos en nuestra montaña”, explicó.

Para paliar estas contingencias, Recursos Naturales cuenta con un Fondo de Naturaleza que puede ser gastado exclusivamente en las áreas protegidas. En ese pozo de dinero, sólo por las ganancias que dejó el cerro Aconcagua en la temporada 2002/20003, hay acumulados 2 millones de pesos.

“Si hay un incendio en Santa Rosa, por ejemplo, y no es área protegida, no podemos tocar el fondo” explicó León. De todos modos el titular de Recursos Naturales aprovechó para pedir un helicóptero hidrante que pueda intervenir en ese tipo de contingencias.

La estimación de lo que se perdió en el pedemonte, como así también la medición de las hectáreas devoradas por las llamas, tardará tanto como demore el fuego en disiparse. Ayer a las 17, un helicóptero sobrevoló la zona pero, por la escasa visibilidad, no pudo arrimarse a más de cien metros de la Pampa de los Ñangos. Desde allí se determinó un serio daño en la cubierta vegetal. “Vamos a tener que encarar obras aluvionales de envergadura cuando los informes de GPS (satelitales), estén listos”, concluyó León.

Para el director de Defensa Civil, Guillermo Cruz, haber sofocado el incendio es una demostración de lo que ese organismo puede hacer. “A las pruebas me remito”, se jacta en alusión al trabajo de su equipo.

En este siniestro la mayor responsabilidad estuvo en manos de Defensa Civil por tratarse de un incendio urbano. En cambio cuando el fuego ataca las zonas alejadas de la ciudad o “secano”, intervienen dotaciones de bomberos del municipio afectado.

Defensa Civil pidió la colaboración de Luján, Las Heras, Godoy Cruz y Capital. Todos estuvieron hasta las 5 de la mañana con guardaparques y gente de Recursos Naturales.

“En estos casos sería una locura trabajar con un avión hidrante o con helicópteros. Por la naturaleza de la zona no queda otra que extinguirlo a contrafuego, con ‘brujas’ o azotaderas”, especificó.

Así, los brigadistas quemaban controladamente algunos sectores del pastizal. La táctica se emplea para que las llamas no encuentren elementos de combustión que las propaguen por cualquier sector.

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