Durante un vuelo de entrenamiento, el vicecomodoro Rubén Cortés (40) y el primer teniente Danilo Soldera (32), de la IV Brigada, fallecieron al estrellarse el Sukhoi-29 que piloteaban. Causas inciertas.
martes, 04 de febrero de 2003
Dos pilotos de la Escuadrilla Acrobática Cruz del Sur, de la IV Brigada Aérea con asiento en Mendoza, murieron ayer cuando el avión Sukhoi (SU-29AR) en el que volaban, se precipitó a tierra por causas aún desconocidas.
La tragedia ocurrió cerca de las 9 de la mañana a la altura del km 16,5 de la Ruta 52, en el departamento de Las Heras, y se cobró la vida del jefe de la escuadrilla, el vicecomodoro Rubén Alejandro Cortés (40 años), y el Primer Teniente Danilo Pedro Soldera (32 años), ambos experimentados aviadores, mientras realizaban un vuelo de adiestramiento.
La noticia causó conmoción en el seno de la Fuerza Aérea, ya que este tipo de vuelos se realizan diariamente y forman parte del entrenamiento del escuadrón de acrobacias, por lo que se lo consideraba como una rutina sin mayores riesgos. Las hipótesis sobre el accidente se encuentran bajo secreto de sumario, aunque trascendió que está descartado el factor climático como desencadenante de la caída del avión a tierra.
Los peritajes están a cargo de la Junta Investigadora de Accidentes Aéreos de la Fuerza Aérea. Ellos deberán encontrar, entre los restos del avión, indicios sobre el problema. No será una tarea fácil, ya que estos aviones carecen de caja negra, por lo cual no se tiene un registro sobre las maniobras del avión.
Acrobacias de rutina
El accidente, primero en su tipo dentro de la IV Brigada, obligó a suspender todos los vuelos militares y enlutó a la Fuerza, que perdió a dos experimentados y jóvenes pilotos (ver aparte).
La historia de este accidente comenzó cerca de las 8.20 de la mañana, cuando el Sukhoi-29 tomó altura en la pista de El Plumerillo, piloteado por Cortés y Soldera. Ambos aviadores se disponían a realizar un vuelo de rutina de aproximadamente 80 minutos, sobre un descampado donde habitualmente la escuadrilla ejecuta vuelos de adiestramiento.
Según el Jefe de Prensa de la IVBrigada, el capitán Ariel Ambrogi, durante 40 minutos la torre de control mantuvo contacto radial (a través de un equipo de UHF, único medio de comunicación de la nave), y no hubo indicios de que algo anduviera mal.
Ambrogi dijo que el Sukhoi-29 (un avión ruso especialmente preparado para acrobacias), se encontraba en óptimas condiciones de vuelo, con lo cual despejó dudas sobre un despegue con complicaciones mecánicas. Las condiciones meteorológicas eran buenas para realizar el entrenamiento, y todo indicaba que las acrobacias de rutina (realizadas a unos 3.000 metros de altura)se realizarían sin mayores complicaciones.
Sin embargo, cerca de las 9 de la mañana, una llamada telefónica alertó al personal de la IV Brigada sobre un avión estrellado a 15 km de la base de operaciones de la fuerza. La denuncia fue efectuada por un testigo ocasional que presenció la caída de la aeronave desde la ruta.
El Plan de Accidentes Aéreos se ejecutó de inmediato, y poco tiempo después se constató que el avión en cuestión era el Sukhoi-29 de la escuadrilla de alta acrobacia.
La tragedia
El avión cayó en medio de campos naturales, a unos dos kilómetros de la ruta 52, a la altura de la embotelladora de agua mineral Villavicencio. Al lugar sólo fue posible acceder con vehículos de doble tracción, a pie (con mucha dificultad) o por aire.
A las 9.30, los especialistas de la IV Brigada Aérea (técnicos, mecánicos, médicos y otros) ya trabajaban en la zona del impacto, mientras que la Policía de Mendoza y la Policía Aeronáutica, creaban una zona de exclusión, a unos 100 metros del accidente. Después de dos horas de trabajo, los cuerpos de Cortés y Soldera fueron retirados en dos helicópteros Lama de la FFAA, por orden del juez federal Walter Rodríguez, quien intervino en la causa.
Tanto Omar Jadur, Jefe de Investigaciones del Ministerio de Justicia y Seguridad, como Guillermo Cruz, Director de Defensa Civil, se acercaron hasta la zona pero aclararon que la Fuerza Aérea estaba a cargo del operativo. Si bien existe un informe preliminar elaborado por los expertos de la Junta de Accidentes Aéreos, habrá que esperar que la Junta se expida para conocer el motivo que desató la tragedia. Sebastián Manitta smanitta@losandes.com.ar