Universidad y globalización

La Universidad es una de las instituciones más antiguas. Pero enfrenta el desafío de adaptarse para sobrevivir en el futuro. Por Miguel Angel Gutiérrez

miércoles, 29 de octubre de 2003

La universidad después de la Iglesia Católica, es la institución más antigua y estable de occidente. Con diferentes modelos reemplazó familia e iglesia en la educación ampliando la base de población instruida para la nueva economía industrial. Asociada con el Estado fue parte y consecuencia del desarrollo del moderno capitalismo. El Estado asumió la responsabilidad de la educación pública, y la universidad fue su máxima expresión. Pero mil años no bastan para garantizar su continuidad y suceso en el futuro.

La universidad es hoy un negocio de gran magnitud. En los EEUU significa 200 mil millones de dólares al año, cifra cercana al producto bruto Indonesia, Austria o de la General Motors, pero ello tampoco es seguro de éxito frente a la globalización.

Educación y mercado

Nuevas condiciones externas e internas fuerzan cambios, no ya de naturaleza adaptativa, sino como una real y verdadera reestructuración. La emergencia del capitalismo global, con sus consecuencias para el propio trabajo y desde luego para los trabajadores; nuevas tecnologías; aperturas de mercados y ajustes fiscales justifican esta transformación.

Un fenómeno global con consecuencias locales muy significativas es la transición de la era industrial a la de la información. Y esto es definitorio, los que puedan reformar sus prácticas en forma más efectiva de acuerdo con los nuevos estándares podrán cosechar sustanciales beneficios. Aquellos que no lo hagan serán reemplazados o dejados atrás por competidores más veloces.

Un primer cambio es respecto de que la conectividad electrónica reemplaza la proximidad física como requisito de la transmisión o intercambio del conocimiento.

Perfil de las principales tendencias

Relación educación y mercado: La educación superior se halla en un mercado abierto, competitivo, global. Es un ambiente orientado por el usuario , se podrá elegir qué se quiere conocer en vez de optar por paquetes de conocimiento pre ofertados.

Relación producción y publicación: La universidad construyó su imagen como centro de investigación científica enfatizando la publicación de resultados y en la calidad de la transmisión de conocimiento. Sin embargo, el crecimiento de publicaciones digitales distribuidas globalmente por Internet y otras bases de datos genera una plétora de publicaciones, la que sobrepasa y opaca al producto de las universidades. El problema remanente es jerarquizar dicha producción intelectual.

Universidad presencial vs. virtual: La universidad virtual amplía los límites físicos a la libertad de pensamiento, a la difusión y libre intercambio de ideas. Pero las restricciones derivadas del acceso serán nuevos clivajes de división social.

Cambian las ideas sobre la naturaleza de la universidad; hoy se ve:

Como una empresa: emerge como un negocio más, una corporación independiente y autónoma y el lugar para el entrenamiento o capacitación vocacional.

Como el lugar para el liderazgo académico. En relación con la adquisición de conocimientos, y la búsqueda de la verdad, su principal objetivo es la enseñanza y en la investigación, en su más alta expresión.

Como eje cultural de la Nación. Se ve como un foro científico-ideológico fundador de la estructura política. Esta visión tiene vigencia.

Como multidiversidad en lugar de unicidad. Uno de los ejes centrales es la fuerte tendencia a enfoques y abordajes interdisciplinarios. Otro, la preocupación de los intelectuales por encontrar posiciones epistemológicas transdisciplinarias.

La universidad electrónica global. Este modelo es quizás el mayor desafío para la universidad tradicional. Las personas no irán más a la universidad sino que ésta deberá ir a las personas, allí donde se encuentren. Parecería que las leyes del mercado están operando con intensidad, en el sentido de que sea el cliente el que fije reglas, a las que la universidad deberá adaptarse.

La universidad basada en la comunidad. Con la idea de universidad como recurso público, su principal función es el servicio público en su sentido socio-político más abarcativo.

Obsolescencia del conocimiento. La universidad fue el lugar de reservorio y guarda del conocimiento y el sistema idóneo para transmitirlo. Servía para “profesionalizar” personas en la lucha por la vida y para establecer y transmitir valores comunes. Hoy es un lugar de producción de nuevos conocimientos destinados a cambiar el mundo conocido. El saber específico adquiere un valor de mercado y la formación para aplicación inmediata es de corta vida promedio.

Accesibilidad masiva a la información académica y científica: El acceso abierto a la producción científica cambia drásticamente relaciones tradicionales: como la relación entre la investigación de punta y el resto de los temas.

Universidad de minorías o universidad masiva: en los EEUU, 3.000 colleges y universidades atienden 14 millones de estudiantes, menos del 5% de su población, pero sólo 150 son consideradas de investigación intensiva y en ellas se realiza la investigación básica y aplicada de mayor importancia. Esta proporción se agrava en el resto del planeta, por ello la igualdad de oportunidades está ausente.

De la enseñanza al aprendizaje: crece el rol de las organizaciones basadas en el aprendizaje. El aprendizaje es una nueva modalidad del trabajo y es el nuevo corazón de la actividad productiva.

Escenarios alternativos

Escenario: Todo irá bien y a tiempo.

La universidad comprende su complejo entorno y emerge como actor central de la investigación, la producción y transmisión del conocimiento. En este rol es francamente apoyado por el Estado y la sociedad.

Adopta estrategias de adaptación al cambio social, económico y tecnológico para absorber los efectos de la globalización. Comprende el cambio en la naturaleza del trabajo, sosteniendo una formación laboral flexible, dinámica y permanente, y establece modalidades la capacitación continua como parte de la función educativa.

Usa tecnologías de comunicación e informática como criterios de inversión. La universidad adopta una modalidad de red interactiva de capacitación, educación y perfeccionamiento a distancia, de manera eficiente, permanente y económica.

Se avanza en la globalización e internacionalización de títulos e incumbencias y es la propia universidad el órgano controlador y evaluador a nivel internacional.

Escenario: Siempre espero lo peor y siempre es peor de lo que espero.

La universidad conserva su perfil y rutina actual. No incorpora la educación digital, modalidades a distancia, ni la capacitación o perfeccionamiento continuos. No se da una vinculación efectiva con la empresa y el Estado.

Crecientes necesidades sociales reducen el presupuesto de investigación y educación, provocando el deterioro y obsolescencia de la universidad tradicional. Empresas privadas de cualquier sector intervienen en el mercado de educación, ocupando el vacío dejado por la universidad, pero produciendo una oferta desregulada y descontrolada. El mercado se ocupa de la investigación, con el que el objetivo de potenciar la competitividad en un mundo sin ética.

Modelos de universidad virtual y global optimizan costos de transmitir conocimientos, desplazando la universidad tradicional y profundizando la desocupación y la reducción del capital docente. El Estado abandona el control y la promoción de educación y la investigación.

Escenario: Darse cuenta y atreverse

La universidad supera su exclusiva referenciación local, para insertarse en una actividad global, constituyendo mega-instituciones especializadas, de alto prestigio.

Consorcios y alianzas estratégicas entre universidades (alianzas de homogeneidad) y con empresas o instituciones conforman las nuevas fuerzas dinámicas del crecimiento de la producción y transmisión de conocimientos con una fuerte orientación al futuro.

La universidad se desarrolla en un ambiente de mercado y competencia global pero promoviendo los intereses regionales y locales en el mundo. Pasan de ser organizaciones “sin fines de lucro” a regirse por criterios y pautas del mercado internacional, incluso para la valoración de contenido y calidad de la oferta educativa.

La acreditación integra criterios académicos con la valoración del mercado. Acuerdos internacionales globalizan la incumbencia de títulos de grado y posgrados facilitando la incorporación al mundo del trabajo y la interacción de los graduados.

La configuración del mercado global de la educación modifica la distinción entre países desarrollados y subdesarrollados. La universidad consolida su participación en los mercados locales y fundamentalmente en el regional, adquiriendo la flexibilidad y niveles de actualización y excelencia, que le permitan constituirse en una opción válida de educación superior.

Por el carácter formador e innovador de la educación en la constitución de las sociedades para el logro de la justicia social y el bien común se evita el riesgo de una consideración excluyentemente económica, que subyace en toda interpretación del rol estratégico de la educación en la construcción del futuro de la comunidad.

Cual de estos escenarios se concretará no importa, el valor de ellos es servir para pensar y tomar decisiones porque de la universidad depende el futuro de todos. / Doctor en Historia

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