Dos hechos de importancia marcaron esta semana los nuevos aires que imperan en materia de pensamiento económico.
En primer lugar, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo tuvo lugar una histórica apertura. En el marco de un encuentro nacional de profesionales universitarios de buena parte del país (con la presencia de las máximas autoridades del Plan Fénix) se acordó iniciar conversaciones con vistas a una jornada-debate pública entre economistas de la ortodoxia liberal (bajo cuyo signo se ha movido esta facultad en los últimos tres decenios) y sus pares del Plan Fénix, a llevarse a cabo durante el mes de noviembre en la propia facultad. El temario aún no se ha fijado y se estima que podrían ser cuatro temas definidos de común acuerdo.
El hecho no deja de tener alta significación, ya que aspectos como el rol del mercado y del Estado, las privatizaciones, el déficit fiscal, el gasto público, la década de los 90 y la década que se inicia, serán abordados desde dos puntos de vista contrapuestos. Esto era impensable hace apenas dos años, cuando profesionales ortodoxos de la Facultad de Ciencias Económicas se pronunciaron abiertamente por el rechazo al Plan Fénix.
El otro hecho de importancia de la semana es el acuerdo firmado por la Asociación Brasileña de Empresarios por la Ciudadanía (Cives) y la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) de Argentina -con representación en Mendoza-. Ambas entidades pequeño empresarias definidas como “progresistas” se pronunciaron en forma conjunta por la condena al denominado Consenso de Washington (liberal) y el apoyo al Consenso de Buenos Aires (progresista) firmado esta semana por los presidentes Lula y Kirchner.
El texto del acuerdo habla de “superar los graves problemas sociales que desde hace tanto tiempo afectan a toda América Latina, promoviendo mecanismos de unidad de fuerzas para apoyar estas políticas”. Rescatan “la constitución de Alampyme -Asociación Latinoamericana de Pequeños y Medianos Empresarios- y todas las cartas conjuntas firmadas por ambas entidades durante a realización de los Foros Sociales Mundiales de los años 2001, 2002, 2003 en Porto Alegre”. Y concluye que “estas dos entidades empresarias saludan y apoyan la iniciativa de integración de ambos presidentes, confiando en que ambos gobiernos actúen para resolver los graves desafíos sociales: terminar con el hambre y la pobreza, generar empleo, distribuir con mayor equidad el ingreso, fortalecer la soberanía de las naciones e impulsar una auténtica integración de Pymes regionales”.
Uspallata -la mayor población estable de los Andes locales- es una especie de capital de la economía de montaña mendocina: hay forestación, horticultura, minería y turismo. Y es el centro de abastecimiento de la región.
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