En Mendoza, unas 7.300 propiedades inmuebles están en condiciones de ser rematadas. El monto total reclamado por los organismos acreedores asciende a 120 millones de pesos, aunque sólo el 32 por ciento de esa cifra -27 millones- podría circular, en forma casi inmediata, bajo la maza de los martilleros.
Las acciones judiciales podrían comenzar a aplicarse a partir del 16 de noviembre, cuando venza el plazo de la ley de suspensión de ejecuciones de sentencias.
A nivel nacional, las cifras no son menos alarmantes. Actualmente, los escribanos se verán frente a la tarea de ponerle bandera de subasta apenas se levante la suspensión de los remates a más de 50.000 inmuebles, cuyo monto total supera los 4.300 millones de pesos.
En el corto plazo, los bancos esperan recuperar al menos en forma parcial 907 millones de pesos. Del total de la cartera reclamada en los tribunales federales, el 61% pertenece a los bancos Hipotecario, Nación, Galicia, Citibank, Francés, HSBC, Nazionale del Lavoro y Río.
Estas instituciones tienen cerca de 30.000 inmuebles preparados para ser ejecutados apenas se levante la suspensión de los remates.
Los datos surgen de un estudio realizado por la Unión Interprovincial de Entidades de Vivienda (Unidevi), a partir de cifras suministradas por las entidades financieras al Banco Central de la República Argentina.
Más de 100.000 deudores
La cantidad de deudores hipotecarios en Mendoza asciende a 52.000, de los cuales alrededor del 40% corresponde al Banco Hipotecario, y el resto está repartido entre distintas instituciones. Si se suma el padrón del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), la cifra trepa a 107.000.
La acumulación de sentencias que esperan para su ejecución ya es récord en nuestra provincia. De los 700 fallos mensuales contra inmuebles y automotores que se dictan en Mendoza por falta de pago de las deudas, se pasaría a 7.000, entre fincas, predios industriales, comerciales o casas. Es decir mil veces más.
Según datos publicados por el suplemento económico de Los Andes (25/8/02), en base a los edictos que aparecen en los diarios, entre los principales agentes impulsores se encuentran la AFIP, Atuel Fideicomiso y la financiera Montemar. También figuran el Banco Hipotecario (y el First Trust of New York National Association), el Francés, el Río, el Fideicomiso Mendoza, el BankBoston, la BNL, el Velox y el Lloyd’s. El mayor monto reclamado es de $ 149,5 millones y corresponde al Hipotecario.
Para el presidente nacional de Unidevi, Edgardo Civit Evans, ex titular del Hipotecario a comienzos de la gestión menemista, “es de esperar que la participación de los bancos en los remates sea creciente, no sólo por la situación de crisis del sistema bancario, sino por las dificultades que enfrentan -por insuficiencia de circulante- los titulares de créditos para la devolución de sus préstamos”.
Frente a este panorama, los más afectados son aquellos que tomaron préstamos a tasa variable, ya que las entidades financieras estudian aumentos de tasas. En ese grupo, están los productores, lo cual es fácilmente comprobable con sólo ver la cantidad de anuncios en los diarios sobre remates de fincas.
Esto hace previsible un crecimiento en el número de subastas. “Si la gente no reacciona, va a perder su propiedad, por eso es necesario ir tras las soluciones”, alertó Civit Evans.
El presidente de Unidevi aseguró que “los bancos están llegando al límite del remate, es decir notifican, intiman, emplazan y paran la demanda hasta el 15 de noviembre”.
Por eso existe inquietud, ya que si no se produce una nueva prórroga, en breve Mendoza -al igual que muchas otras provincias- podría ingresar en una verdadera ola de remates. A menos que, como proponen distintos organismos de defensa de los tomadores de crédito, se instrumenten mecanismos preferenciales para los deudores hipotecarios, tomando como base sus posibilidades de pago.