El temporal de nieve en alta montaña no cede y solo se puede llegar hasta Polvaredas con suma precaución. Los pronósticos meteorológicos indican que la situación cambiará a partir de esta noche, pero recién el viernes podría quedar abierto el paso para los autos. Y con mucha suerte, los camiones podrían cruzar a partir del domingo.
Pero son todas especulaciones y la incertidumbre reina en la cordillera. Peor es el panorama del lado chileno, con 7 grados bajo cero, más de dos metros de nieve y unos 300 camiones esperando que mejore el clima.
En Uspallata permanecen varados desde el domingo casi 600 camiones y forman una cola de casi dos kilómetros. En Polvaredas hay unos 15, al igual que en Punta de Vacas. A la mayoría de los camioneros ya se les están terminando los viáticos y casi están con el combustible justo para llegar a destino.
En tanto en Los Penitentes unos 400 turistas y 200 empleados están aislados en el complejo y se divierten como pueden hasta tanto pase el mal tiempo y puedan regresar a sus hogares cuando se abra el camino.
Según Pablo Sampano, del Hotel Ayelén, les queda gas, leña y provisiones para cuatro o cinco días. Entre el hotel y la hostería hay unas doscientas personas que pasan el tiempo caminando en la nieve, jugando a los naipes, al ping pong o viendo TV.
En el refugio Cruz de Cañas hay 40 personas y como sólo tienen gas y leña para cuatro días más, han restringido el uso de agua caliente para bañarse.
Sin reservas
Los camioneros en Polvaredas están al borde de la desesperación. Consumieron mucho combustible para calefaccionar sus cabinas y mantener cargadas las baterías. “Gracias a la gente de aquí y del restaurante El Descanso estamos sobreviviendo”, señaló el trasandino Erasmo Guzmán. Juan Carrasco, también chileno, contó que fue un error haberles impedido el paso el sábado porque no hubieran tenido ningún problema y sólo les dieron permiso a los particulares. René Morales acotó que vienen de San Pablo, Brasil, con mercadería y ya se quedaron sin viáticos.
La contracara de esta estadía forzosa y desesperada está representada por los Campos. Maximiliano, junto a su hermano Martín y su primo Damián, con su novia, están de vacaciones por Polvaredas. Son estudiantes universitarios y el lunes visitaron Potrerillos, Uspallata y llegaron hasta la escuela Correo Salinas de Polvaredas. “Simplemente venimos a ver la nieve, a disfrutarla y queremos subir más si es posible”, relató Maximiliano.
Ni lo gendarmes saben a ciencia cierta cuándo va a parar el temporal. El comandante principal Héctor Erben dijo que desde el domingo han rescatado o asistido a unas 50 turistas que se quedaron atascados en la ruta cubierta de hielo y nieve. Ayer, en la villa de Punta de Vacas un grupo de rescate del Escuadrón 27 fue en busca del joven Gustavo Quiroga para trasladarlo a la enfermería por un esguince en su pierna derecha.
El médico Sergio Martínez contó que en la nieve el esguince y la fractura de muñeca son lesiones típicas.
La nieve comienza en la zona de Potrerillos, en Uspallata desaparece y reaparece en la zona de Picheuta, donde comienzan a intensificarse las precipitaciones. En Polvaredas ya hay una acumulación de 40 centímetros; 60 en Punta de Vacas y dos grados bajo cero de temperatura.
Hasta esa zona han llegado las máquinas de Vialidad que limpian la ruta. En un principio pensaban llegar hasta Puente del Inca y Los Penitentes, pero debido a las fuertes precipitaciones resultó imposible. Sólo se podía llegar con la oruga de Gendarmería, aunque estaba reservado para casos de emergencia.
La gente se prepara para venerar mañana al Patrono que, según la creencia, nos protege de los terremotos.