Trenton, Nueva Jersey. La aparición de una hormona que aumenta el apetito en el flujo sanguíneo de aquellos que deciden perder mucho peso puede ser la razón por la cual es tan difícil mantener la dieta, indicaron investigadores.
Un pequeño estudio a varias personas obesas determinó índices más elevados de una hormona -hecha de células estomacales- llamada grelina en la sangre de dichas personas luego de que hubiesen perdido considerable peso.
Sin embargo, poca grelina se encontró en el flujo sanguíneo de aquellos que perdieron peso luego de una cirugía gástrica de bypass, una operación que cierra el 95% del estómago y crea un nuevo conducto alimenticio.
"No sólo no incrementó su nivel sino que en la gente que perdió mucho peso disminuyó muchísimo", dijo el doctor David E. Cummings, un endocrinólogo que dirigió los grupos de investigación de la Universidad de Washington.
Se piensa que la grelina es un mecanismo de protección que se vuelve nocivo cuando hay demasiado alimento rico en calorías disponibles. Esta hormona aumenta la supervivencia durante ciclos de hambruna.
Los investigadores y otros expertos señalan que los hallazgos son una prueba indirecta de los efectos que causaría la grelina, pero que aún se necesitan más estudios.
"Este es solamente el primer paso, y puede ser el hallazgo de una importante hormona, pero no tenemos conocimiento de ello por el momento", dijo el doctor Xavier Pi-Sunyer, ex presidente del equipo operativo de obesidad del Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre y director del Centro de Investigación de Obesidad del Centro Hospitalario de St. Luke's/Roosevelt en Nueva York. "Esto no es como un gran avance".
El cuerpo tiene múltiples sistemas para regular el peso del cuerpo, y probablemente incluya otras hormonas aún no descubiertas, dijo el doctor Stephen H. Schneider, director de los servicios diabéticos en el Colegio Médico Umdnj, Robert Wood Johnson, en New Brunswick, Nueva Jersey.
El estudio fue publicado en la edición del jueves pasado del New England Journal of Medicine.
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