Ni una palabra de más. El ministro Jorge Remes Lenicov, durante el anuncio del nuevo plan. Fue medido en sus palabras.
El ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, confirmó anoche que a partir de pasado mañana, miércoles (cuando concluya el feriado cambiario de hoy y mañana), el dólar oficial costará 1,40 peso en la Argentina. Lo dijo en la Casa Rosada, minutos después de que en el Congreso los senadores votaran la ley de emergencia que le puso fin a 11 años de convertibilidad del peso. Además, admitió que el Gobierno resolverá hoy ampliar a 1.500 pesos el monto de dinero que se podrá retirar mensualmente de las cajas de ahorro donde se depositan los sueldos y las jubilaciones.
Remes convocó, por tandas, a los periodistas de los medios de información nacionales e internacionales al salón de reuniones del Gabinete nacional en la Casa de Gobierno. Fue la primera vez que esa sala se usaba para una conferencia de prensa, lo que realzó lo que fue definido como “acta de nacimiento de una nueva economía”, según algunos funcionarios.
Vestido con saco claro y sin corbata -y acompañado por el viceministro, Jorge Todesca, y el secretario de Finanzas, Lisandro Barry- Remes desgranó explicaciones sobre el estado “desastroso y de quiebra” en que el nuevo Gobierno encontró la economía. Y así justificó las medidas que se adoptaron. Planteó en primer lugar que la economía está en depresión y pobreza crecientes, que la deuda externa de 135.000 millones de dólares se tornaba impagable y que la convertibilidad si bien existía formalmente, en los hechos ya había sido abandonada por el gobierno anterior.
Explicó que la Argentina tendrá, además del dólar oficial a 1,40 peso (que equivale a una devaluación cercana a 30%), un dólar libre, a través del cual se realizarán operaciones que no son de interés del Estado, como la venta de billetes para quienes viajen al exterior. En el mercado oficial se liquidarán las exportaciones de bienes y servicios y las importaciones de productos diversos. Calculó que “en cuatro o cinco meses los precios del dólar en ambos mercados convergerían” y a partir de allí se permitiría la flotación del tipo de cambio.
“El miércoles, el dólar libre no va a estar muy lejos del dólar oficial”, aseguró el ministro. También remarcó que “no existen justificativos para que la devaluación se traslade a los precios ni a las tarifas”.
El corralito
Respecto del corralito financiero, Remes ratificó que es intención del Gobierno flexibilizarlo cuanto antes. En ese sentido, admitió que estudia ampliar a 1.500 pesos mensuales los retiros (actualmente limitados a 1.000 pesos) para sueldos y jubilaciones. Esa decisión se formalizaría hoy mismo, aseguró. También destacó que esta semana se definirá cómo será el cronograma para ir liberando depósitos en caja de ahorro y en plazos fijos “respetando la moneda de origen y empezando por los depósitos de menor monto”.
Además, descartó que se esté pensando en retrotraer la situación de los depositantes al 30 de noviembre de 2001, es decir antes del decreto que creó el corralito. Así, quien dentro del corralito pasó sus pesos a dólares en paridad uno a uno, los conservará en la moneda estadounidense. Y aclaró que el ahorrista “no debe sentir ningún temor” a raíz de haberse suspendido la ley que garantizaba la intangibilidad de los depósitos: “Esa medida se adoptó para frenar la ola de amparos judiciales a los cuales la Justicia les venía haciendo lugar”, admitió.
En otro orden, confirmó que el déficit fiscal de 2001 alcanzó los 11.000 millones de pesos, contra los 6.500 millones que Domingo Cavallo había prometido al FMI. “En dos semanas presentaremos el Presupuesto 2002, que tendrá equilibrio de gastos y recursos”, enfatizó.
Por último, el ministro admitió que recibió llamados telefónicos de las empresas españolas (bancos y privatizadas) a raíz de las medidas que iba a tomar el Gobierno, pero hizo una salvedad: “Al ministro de Economía español lo atendí por cortesía. Pero a otros no. Conozco de las presiones, y sé cuándo se puede o no atender el teléfono”, comentó.
Las principales definiciones de Remes Lenicov fueron:
El fin de la convertibilidad: “Se votó la salida formal de la convertibilidad. Pero esto exige medidas compensatorias para los sectores más vulnerables, que son los de más bajos recursos y las pequeñas y medianas empresas”.
Aumento de precios: “Los precios no pueden aumentar en la misma proporción que la devaluación. Los que aplicaron remarcaciones, luego de un tiempo van a tener que volver a rebajarlos. Las tarifas tampoco deben subir”.
Situación de ahorristas: “A quienes tienen depositados sus ahorros en los bancos se les respetará la moneda de origen. No se aplicará ningún desagio ni habrá ningún porcentaje que quede en manos del Estado”.
Crecimiento económico: “Con estas medidas queremos destrabar el proceso de producción y recuperar la senda del crecimiento. Vamos a recuperar el manejo de las políticas monetaria, fiscal y cambiaria”.
Salida del corralito: “Vamos a ir flexibilizando, primero las cajas de ahorro salario para que en los próximos días se puedan retirar más que los $1.000 autorizados. Luego seguirán los plazos fijos y las cajas de ahorro”.
Presiones sectoriales: “La ley salió tal cual la enviamos al Congreso, a pesar de las presiones. Hace mucho que los pobres vienen haciendo esfuerzos. Esta vez pedimos un aporte solidario a los más ricos”.
Es porque privilegia la producción y el trabajo nacional. “Jugar para la Argentina no será una tarea fácil.” Los obispos califican de inmoral una suba de precios.