Martes 22 de mayo de 2012 | 15:37 hs
El edificio comenzó a construirse en 1965, como uno de los sueños de Valentín Bianchi, y ahora pertenece a la cadena Microtel, que se asoció con la tradicional bodega.
lunes, 07 de enero de 2002
Llegó el día tan esperado y el Tower Inn & Suites San Rafael abrió sus puertas. El edificio se vistió de fiesta y no era para menos: un gigante de cemento que había dormido por más de 30 años, despertó imponente en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Pueyrredón.
Los invitados especiales comenzaron a llegar cerca de las 21. En el hall de ingreso sus propietarios, Claudio y Alberto Andreani, recibieron a la gente. En muy pocos minutos la elegancia y la distinción se adueñó del moderno hotel 4 estrellas.
Fue una noche especial, por eso las mujeres prefirieron los vestidos largos, trajes, brillos y texturas delicadas, mientras que los hombres cubrieron sus cuerpos con rigurosos trajes.
En el patio, cientos de personas rodearon la pileta adornada con velas flotantes y la cascada realizada con piedras autóctonas de la zona, para participar del acto bajo las estrellas. Luego llegó el momento del brindis: el champán y los vinos finos fueron los elegidos. Canapés de distintas variedades, arrolladitos, quesos saborizados y focaccia -preparados por el personal del hotel, egresado de la Escuela de Turismo, Hotelería y Gastronomía- fueron distribuidos en pequeñas mesas vestidas con largos manteles, ubicadas en los distintos salones y terrazas.
Durante la fiesta, los invitados conocieron las instalaciones del hotel a través de recorridas guiadas. La velada terminó en la madrugada con muy buena música. Producción: Verónica Iglesias Fotos: Alejandro Andrés