Dudosa muerte del “líder” del motín

domingo, 18 de marzo de 2001

“Lo mataron porque sabía sobre los movimientos oscuros de la Penitenciaría. Sabía quiénes eran los encargados de meter la droga y quiénes maltrataban a los reclusos”, aseguró el padre de Alberto Domingo Samborowski (o “el Cordobés”), el joven que había participado en el motín vendimial del año pasado y que apareció muerto en una de las celdas de la prisión de Rawson el último martes.

La familia del joven de 26 años se siente destruida. El viernes le entregaron el cajón con el cuerpo y un certificado de defunción que dice que las causas de su deceso fueron: “muerte violenta, asfixia y estrangulamiento”. Estas palabras son la única explicación que han recibido los íntimos sobre las causas que llevaron a la muerte a Alberto. “Nadie se acercó a decirnos si se ahorcó o lo mataron. El gobierno provincial, que estaba a cargo de la seguridad de mi hijo, no nos ha dado ningún tipo de explicación”, dijo la madre del chico en su casa del barrio Chacabuco de Maipú.

Samborowski fue uno de los que se encargó de negociar con las autoridades provinciales en el motín vendimial del año pasado. Y por eso fue señalado como el líder. Según sus familiares, el chico fue obligado por “los verdaderos cabecillas” de la revuelta para tratar el destino de ellos y de los 22 rehenes que tenían en su poder. “Los líderes decidieron que fueran él y otro más los encargados de las negociaciones porque era un chico muy culto e inteligente”, aseguró una de sus hermanas, Fanny.

Fanny era la más apegada al fallecido, incluso fue a ella a quien le confesó telefónicamente (días antes de su muerte) que “algo malo” le iba a pasar. Fueron sus nervios los que le impidieron seguir y explicarle a su hermana los porqué. Pero la familia no necesita saber las causas que mataron al muchacho: están convencidos que después del motín Alberto había entrado en la lista de los que debían ser “borrados”.

“Mi hijo no era un santo, pero tenía un límite. Odiaba la droga y nunca se prendió con la movida que hay dentro de la Penitenciaría. Eso molestaba mucho a los guardiacárceles involucrados en el tráfico ilegal”, dijo su madre. El Cordobés fue detenido, procesado y encerrado por ser culpable de una serie de robos agravados en 1993, cuando tenía 18 años. Cuando ocurrió el motín, le quedaba un par de años de pena.

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