Mariana: cuando terminamos de tocar viene un gordo que nos dice: “Chicas, yo las quiero propulsar”.
Cecilia: ¿Qué, somos un cohete?
Mariana: “Vénganse el lunes”, dice.
Cecilia: Siempre hay uno en la barra -con nada de experiencia, pero se siente con autoridad para opinar- que dice: “Tocás muy fuerte, mi amor”.
Ana: Vemos tocar a miles de pibes que son un asco... Y a nosotras siempre nos tienen que decir algo. Ya nos reímos porque es algo sistemático.
Alicia: Están seguros de que no sabemos cómo queremos sonar.
Cecilia: De última, estamos en la búsqueda de un sonido como cualquier banda... Está bien, a mí también me llaman la atención las bandas con chicas pero por ahí yo creo que nos tenemos que embanderar en algo para legitimar lo que hacemos. Una vez me llamó una mina para decirme que quería cantar en la banda porque era su cumpleaños. Yo le dije: bueno, buscate tus propios músicos y no jodás...
Alicia: De los varones ya sabemos qué esperar pero las chicas son menos previsibles. Algunas te ignoran, otras te felicitan porque se sienten identificadas... Otras veces, son más prejuiciosas que algunos pibes. Eso me parece de cuarta.
Cecilia: Una vez vino una y me dijo que nos teníamos que vestir más perras -¡más perras!-. Otra, me dijo que por la forma en que canto (cierro los ojos, se supone soy sensual, etc.) tendría que vestirme más sexy. Pero yo me siento más cerca del Chango Nieto que de Pamela Anderson (risas). A veces, me llevo ropa o tacos (no es que no me guste) pero estás probando sonido desde las 5 de la tarde y no llegás a cambiarte. No podés...
Ana: Estamos tratando de que suene bien.
Mariana: Igual, el tema de Glamour como banda de chicas es algo que últimamente está pasando. Por suerte, ahora hablan más de nuestra música.