En Mendoza hay dos tipos de arañas que son peligrosas

La picadura de estas arañas produce lesiones cutáneas y afecciones graves en distintos órganos. Dónde viven y qué hacer ante una picadura.

Edición Impresa: martes, 19 de diciembre de 2000
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Por Verónica Gordillo

En la casa, en el jardín, debajo de las piedras, en los campos: nos guste o no, en todos estos lugares habitan las arañas. Lo importante es saber que en Mendoza viven dos especies peligrosas y otras que son inofensivas.

En las últimas semanas, en la provincia hubo dos casos de gente afectada por la picadura de arañas. Un nene murió en el hospital Notti y un joven de 25 años permanece en grave estado en el Policlínico de Cuyo.

¿La solución es eliminarlas? De ninguna manera, porque ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema y se comen muchos bichos dañinos que pican o transmiten enfermedades.


Las más peligrosas

En Mendoza hay cuatro tipos de arañas que son las más comunes: la Latrodectus mactans o “viuda negra”, la Loxoceles laeta o “cullucha”, la lycosa y la pollito. Las dos primeras son las peligrosas, ya que las otras dos sólo afectan localmente (en la zona picada) sin dejar mayores secuelas.

La viuda negra habita en el campo, en lugares donde se apila leña, piedras o en rincones muy oscuros. Generalmente la que pica es la hembra, porque el macho muere luego de la copulación.

En esta época es común que los hospitales reciban casos de obreros rurales que fueron picados por la araña, mientras hacían labores en el campo.

Cuando la araña pica no genera reacciones locales en la zona afectada, es más, a veces ni siquiera es posible descubrir una marca. Sin embargo, provoca sudoración, angustia, adormecimiento, dolores abdominales y en algunos casos náuseas y vómitos.

El índice de mortalidad por la picadura de la viuda negra no es elevado, sólo el 1% de los casos.

La otra araña peligrosa es la “cullucha”, también llamada de jardín. En general habita afuera o en la casa en zonas oscuras, detrás de muebles y cuadros que no se limpian con frecuencia.

Cuando la loxoceles pica genera una reacción local muy intensa, con mucho dolor, y puede provocar necrosis de tejido que en algunos casos deja lesiones cutáneas de por vida. También puede causar daño hepático.

La mortalidad por la picadura de esta araña es mucho más elevada que la de la viuda negra: llega al 5% de los casos.

Gabriel, de 16 años fue picado por esta araña y en su pierna se ve claramente una mancha violácea. “Me desperté y sentí una ardor insoportable y poco después se me hizo la ampolla. Cuando fui al hospital me dijeron que era la picadura de esa araña, me sacaron el líquido, pero me quedó una cicatriz en cada pierna”, contó.

El director del hospital Lencinas, Daniel Scherbovsky, aseguró que en todos los hospitales y centros de salud existen dosis de sueros para tratar la picadura de las dos arañas peligrosas. En el hospital, que es el centro de cabecera en estos temas, hay cinco dosis de cada uno, para enfrentar cualquier inconveniente.

¿Qué hacer?

Si un niño o un adulto es picado por una de estas arañas lo primero y lo único que hay que hacer es colocar hielo sobre la zona afectada para retardar la absorción del veneno. En ningún caso hay que colocar ungüentos o pomadas, porque esto lejos de ayudar puede producir una infección.

Una vez que colocó hielo sobre la zona afectada, debe acudir de inmediato al hospital o centro de salud más cercano a su domicilio.

Los sueros tienen una reacción casi instantánea y en pocas horas desaparecen los síntomas.

En cuanto a las secuelas que una picadura de este tipo pueda dejar, todo depende del paciente. El director asistente del Lencinas, Ramón Alchapar, aclaró que todo depende del estado general del paciente y de la cantidad de veneno que ingresó en el cuerpo.
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