Política Viernes, 21 de julio de 2017 | Edición impresa

El presidente de Uruguay pone límites a la presión contra Venezuela

Tabaré Vázquez no quiere ingresar en cuestiones internas. Argentina apunta contra la Constituyente.

Argentina insiste en una declaración política sobre la situación de Venezuela y particularmente sobre la realización del plebiscito del 31 de julio, que el presidente Mauricio Macri quiere detener.

Pero al momento de pisar suelo mendocino, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, puso un límite de hierro a la presión argentina sobre el régimen de Nicolás Maduro. 

“El respeto al derecho internacional, a la no intervención de terceros en los asuntos internos de un país y a la autodeterminación, nos ha guiado permanentemente”, remarcó el uruguayo.

Así cerró la segunda jornada de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, al menos en su dimensión política. La posición expresada por el presidente Vázquez parece ser la única respecto de la no intervención del bloque en los asuntos venezolanos, pero echa por tierra la posibilidad de un consenso en torno a la idea de Macri.

Vázquez fue el primero de los presidentes en llegar, en plena siesta mendocina. La segunda fue la chilena Michelle Bachelet. Al cierre de esta edición arribó Macri y se esperaba a Michel Temer (Brasil). Hoy temprano es el turno de Evo Morales (Bolivia) y Horacio Cartes (Paraguay).

En el único lugar donde hay algunos consensos es en los avances del bloque económico para sellar la colaboración con la Alianza del Pacífico y la Unión Europea: ayer el canciller Jorge Faurie aseguró que hay voluntad de avanzar en la firma de un acuerdo a fin de este año.

Las relaciones internacionales son siempre un tema sensible, pero curiosamente los problemas económicos referidos a la integración entre los países del Mercosur parece gozar de cierto viento a favor, porque las negociaciones de los últimos meses con las presidencia pro tempore de Argentina han servido para que esta cumbre de presidentes corone con la disminución significativa de las barreras comerciales que subsistían.

Curiosamente la cuestión Venezuela parece más sensible que el bolsillo. Ayer, minutos antes del aterrizaje de Tabaré Vázquez en Mendoza, el vicecanciller argentino, Guillermo Raimondi, insistía con la pretensión de lograr una manifestación de consenso de los cuatro países miembros del Mercosur: “Estaríamos gustosos que países de ese conjunto de asociados nos acompañen. Pero primariamente nuestro objetivo es una declaración del Mercosur, entendido como sus miembros originales signatarios del tratado de Asunción”.

Con ese límite queda fuera de la discusión Evo Morales, quien supuestamente es más cercano al gobierno de Nicolás Maduro; de esa manera las resistencias a una manifestación del bloque que modere las reacciones del presidente venezolano se achicaban a sólo el uruguayo Vázquez.

Tal vez por eso Raimondi también dijo que la manifestación es estrictamente política: “No utilizaría la palabra sanciones. Cualquier medida que se adopte debe tener especial cuidado en que no afecte al pueblo venezolano de ninguna manera. No están previstas sanciones comerciales porque eso podría generar un impacto no deseado en el bienestar del pueblo venezolano”.

La opción tampoco es la expulsión, porque la normativa que rige entre los países del Mercosur no contempla esa posibilidad, además de que correr a Venezuela tendría el mismo efecto que la sanción comercial: supuestamente perjudicaría a sus habitantes.

Luego Raimondi dijo que “buscamos un diálogo genuino y fructífero entre las distintas fuerzas políticas que están en pugna. La convocatoria a una elección constituyente no va en esa dirección”. Y completó la idea: “Sin pretender tener ninguna injerencia, ni entrometerse en situaciones que son nacionales, queremos manifestar preocupación”. 

El mensaje parece estar dedicado a Tabaré, quien se pronunció a favor de una mediación: “Rechazamos la violencia. Nos duele enormemente la muerte de compatriotas latinoamericanos venezolanos. Uruguay tiende su mano para ver si podemos encontrar un camino a través del diálogo respetuoso, participativo”.

Mientras el presidente Vázquez era nombrado doctor honoris causa de la Universidad Nacional de Cuyo (ver página 3), un alto funcionario uruguayo develaba la clave que podría destrabar la pugna: “El presidente  propondrá que el Mercosur no le pida a Maduro que suspenda su plebiscito constitucional, sino que lo reformule”. 

-¿Qué significa que lo reformule? 

-Que introduzca algún tipo de cambio que deje margen para seguir negociando una salida pacífica.

 

Cronología

26 de marzo de 1991: Los presidentes Carlos Menem (Argentina), Fernando Collor (Brasil), Andrés Rodríguez (Paraguay) y Luis Lacalle (Uruguay) firman el Tratado de Asunción que da nacimiento al Mercosur. 
17 de diciembre de 1994: Protocolo de Ouro Preto. Se crean el Consejo Mercado Común, integrado por los ministros de Relaciones Exteriores y los de Economía; el Grupo Mercado Común como órgano ejecutivo, integrado por los cancilleres, los ministros de Economía y los presidentes de los bancos centrales, entre otros órganos. 
24 de junio de 1998: Protocolo de Ushuaia sobre el compromiso democrático, que tuvo una segunda parte firmada en Montevideo el 20 de diciembre de 2011 y conocido como Protocolo de Ushuaia II. 
18 de febrero de 2002: Protocolo de Olivos sobre la solución de controversias. Crea el Tribunal Permanente de Revisión (TPR) como el órgano jurisdiccional del Mercosur. 
9 de diciembre de 2005: Creación del Parlasur, órgano legislativo regional que comenzó a funcionar el 7 de mayo de 2007 pero que aún no tiene incidencia. 
4 de julio de 2006: Venezuela firma el Protocolo de Adhesión al Mercosur. 
29 junio de 2012: Paraguay es suspendido como respuesta a la destitución, mediante juicio político, del presidente Fernando Lugo. 
13 de julio de 2013: El Mercosur levanta la suspensión a Paraguay. 
17 de julio de 2015: Bolivia se adhiere al Mercosur e inicia el proceso para convertirse en miembro pleno. 
11 de mayo de 2016: El Mercosur y la UE relanzan las conversaciones para un acuerdo de libre comercio. 
27 de junio de 2016: La cumbre presidencial es suspendida por Uruguay debido a la resistencia de Argentina, Brasil y Paraguay a transferir la presidencia pro tempore a Venezuela. 
29 de julio de 2016: Uruguay finaliza su gestión en la presidencia rotativa del bloque sudamericano sin anunciar el traspaso del puesto a ninguno de los socios. 
5 de agosto de 2016: Venezuela se proclama presidente pro tempore del Mercosur desafiando a Argentina, Brasil y Paraguay, que aseguran que se trata de una “presidencia de facto”. 
19 de setiembre de 2016: El Mercosur anuncia un nuevo impulso a las negociaciones de libre comercio con la Unión Europea sin contar con Venezuela. 
2 de diciembre de 2016: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay deciden suspender a Venezuela como Estado parte del Mercosur por haber incumplido el plazo otorgado para adecuarse a las normas comerciales del bloque. En respuesta, Caracas denuncia un “golpe de Estado”. 
14 de diciembre de 2016: La reunión de los ministros de Relaciones Exteriores del Mercosur termina en polémica debido a que la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue dejada fuera del encuentro realizado en Buenos Aires. En ese contexto, Argentina anuncia que asume la presidencia del bloque. 
30 de diciembre de 2016: Venezuela entrega la presidencia pro tempore de ese bloque regional a Argentina, tras haber finalizado “el ejercicio legítimo” de su gestión. 
24 de marzo de 2017: La XXVII ronda de negociaciones de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea cierra con avances y la decisión de dar un impulso definitivo al acuerdo. 
1 de abril de 2017: El Mercosur insta a Venezuela a respetar el Estado de Derecho, los derechos humanos, las instituciones y la separación de poderes.

DPA