Opinión Domingo, 11 de enero de 2015 | Edición impresa

Un peligroso quiebre de cintura en el PJ

Por Por Luis Abrego - labrego@losandes.com.ar

O bnubilado y todavía aturdido por el confirmado desdoblamiento masivo de elecciones en 12 de los 18 departamentos de Mendoza, el Gobierno provincial maneja por estas horas un plan maestro con el cual intenta dar una señal (tal vez la última) de autonomía y fortaleza política frente a tan complicado escenario.

Es que la rebelión de siete intendentes propios (Las Heras, Maipú, Guaymallén, San Rafael, Luján, Malargüe y Tupungato),  no sólo convulsionó la interna justicialista, sino que además agravó el contexto institucional ya que se sumaron otros tres municipios manejados por el radicalismo (Junín, Rivadavia y La Paz), los que se prendieron al lote desdoblador que tiempo antes habían inaugurado Capital y San Carlos.

Esa atomización del calendario electoral puso en más aprietos al gobernador Francisco Pérez, quien se vio ahora enfrentado a la disyuntiva de tener que soportar el desplante de la tropa propia o la tentación de dar él también un paso sin margen de error que reivindicara sus atribuciones y su don de mando. Ambos seriamente desgastados después de intentar convencer a los caciques del PJ que no se salieran de la estrategia nacional trazada: esto es, confluir en una misma fecha para dirimir presidente de la Nación y legisladores nacionales, gobernador y legisladores provinciales, intendentes y concejales. 

En vano también fueron los esfuerzos del propio Juan Carlos Mazzón, quien se tomó un avión especialmente a Mendoza para hacer un último intento de contención cara a cara con los intendentes díscolos que tampoco resultó. 

Ante tal realidad, y en virtud de que las encuestas que maneja el gobierno siguen siendo lapidarias para el peronismo, y especialmente en su asociación con el kirchnerismo, comenzó a madurar en las usinas de Casa de Gobierno una movida alternativa, un golpe de timón que, de concretarse, volvería a cambiar -nuevamente- el cronograma electoral, con su consecuente influencia en la modificación del mapa político hasta ahora previsto y de un indeterminado efecto en las urnas tanto para oficialistas como opositores.

Ese plan, al que ninguna de las fuentes del Gobierno consultadas quiso dar “por hecho” pero que sí admitieron que está seriamente en análisis para una eventual aplicación en los próximos días (u horas), es una pensada estrategia sorpresa de doble efecto. Simple y básicamente, consiste en que sea ahora la Provincia la que convoque a comicios desdoblados de la Nación. 

Por un lado, la idea es neutralizar el efecto de diferenciación que los intendentes desdobladores del PJ buscaron al fijar sus comicios el 12 de abril (las PASO) y el 14 de junio (las generales). Por el otro, pretende “hacer pasar de largo” al archienemigo número uno de la gestión Pérez: el intendente radical de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, quien así no podría usar a su favor la tracción de votos en su departamento para una posible candidatura a gobernador por la oposición.

La primera versión a la que tuvo acceso Los Andes daba cuenta de que para mañana el Gobierno provincial, sobre el filo de los plazos previstos para la convocatoria, formalmente vencidos, (en lo que se conoce en la jerga administrativa “por nocturna”), sacaría -en simultáneo- el decreto correspondiente del llamado a elecciones y la imprescindible publicación en el Boletín Oficial, con lo cual se asegurarían los aspectos de procedimiento de la convocatoria.

Así, con un finísimo manejo de los tiempos ya que posee los resortes del decreto y su publicación, “entraría” en los 90 días precisos para hacer las elecciones provinciales junto a las de los municipios. 

Sin embargo, esa especie fue perdiendo fuerza, en virtud de que Pérez recién regresará a Mendoza por la tarde-noche del lunes, tras mantener reuniones por la crisis vitivinícola en Buenos Aires. Con lo cual, si bien no es imposible, implicaría -como admitió una de las fuentes de necesaria consulta del Gobierno para esta iniciativa, “una carrera contrarreloj” muy al límite. 

Pero esto, lejos de tirar abajo la jugada, al parecer despertó aún más la imaginación de los estrategas justicialistas, que afinaron una mucho más elaborada. Otra alta fuente con poder de decisión tanto en el Gobierno como en el justicialismo, develó el resto del plan.

“Existe seriamente la posibilidad de convocar una semana después de los intendentes. En vez del 12 de abril y el 14 de junio, Pérez podría sacar el decreto para el 19 de abril y el 21 de junio”, se sinceró el informante calificado.

Bajo esa circunstancia, habría dos alternativas posibles para “unificar” lo que antes se había desdoblado: 1) que los municipios posteriormente corrigieran la fecha de sus convocatorias con un nuevo decreto para una semana después; o 2) que “por razones operativas” la Junta Electoral (con mayoría justicialista) decida la unificación de los comicios municipales con los provinciales en una misma fecha. 

En el gobierno justifican la decisión, que, remarcan, aún no ha sido tomada y tiene, según diferentes fuentes, entre un 60 y un 70% de posibilidad de concretarse, no sólo en las urgencias electorales mendocinas (donde remarcan la necesidad de que “todos los sectores del PJ” acuerden su implementación), sino también en el contexto del mapa nacional.

En ese sentido, aseguran que desde la “Nación no hay razones para fiscalizar lo que deciden las provincias. Mucho menos el Gobierno nacional ni la Presidenta”, razonan con pretendida independencia ante la consulta sobre la posibilidad de que una decisión de esta magnitud termine predisponiendo de mala forma a la Casa Rosada contra Mendoza y el propio Pérez. Pero esa eventual comprensión K no parece del todo atendible en virtud de los recurrentes enojos y humores presidenciales.

Pero también quienes no quieren dejar detalles sueltos en tan decisivo pase mágico hasta aseguran que cuentan con la venia del propio Daniel Scioli, el precandidato presidencial K mejor posicionado en todas las encuestas. “Daniel no se va a meter en las decisiones de las provincias. Mucho más cuando el Frente para la Victoria tiene paradas complicadas en Santa Fe y en Córdoba porque De la Sota jugará en otro lado. Ante este escenario, Mendoza tiene que tener un papel protagónico, no podemos perder... para así seguir fortaleciendo las chances de Scioli presidente...”, dicen quienes están al tanto del plan en ciernes. 

Aseguran que su concreción depende de dos gestiones que durante el fin de semana habría encarado el propio Pérez. La primera con el Gobierno nacional, vía Mazzón, para que se entienda el contexto de la decisión que apunta -además- a consolidar la “unidad del PJ”, dañada tras la reciente “municipalización” como algunos en el oficialismo llaman a la revuelta de los intendentes. La segunda, con el propio Scioli, para evitar futuros desencuentros con el presidenciable más competitivo del justicialismo.

El cornejismo, advertido de la situación  se muestra incólume en su estrategia. Pese a ello, no niegan su enojo ante lo que consideran es “un cambio de las reglas del juego todos los días...”. “Resulta -dicen- que sacan un decreto para que el Alfredo no pueda ir con Cobos, Sanz, Binner y Macri... pero a los pocos días quieren cambian la fecha de la elección y hacen las provinciales desenganchadas de las nacionales...”, razonan desde Godoy Cruz. En todo caso, consideran, se trata de manotazos desesperados de un peronismo “sin conducción y que tiene miedo de perder el poder”. 

Aun así, aseguran que si las fechas lo permiten, se evaluará también la posibilidad de desdoblar en Godoy Cruz, pero que en todo caso, la situación manifiesta la incertidumbre electoral varias veces denunciada por la UCR y la discrecionalidad de “este festival de convocatorias según los intereses particulares de cada uno”. 

Así las cosas, las próximas horas parecen decisivas para la pelea política por la sucesión en Mendoza. Todos lo saben y de allí el grado de artilugios, jugadas y posibilidades que, como lucidas fintas de un torero, se ensayan para evitar que el animal (con el aspecto que tenga) aseste su cornada mortal y convierta la célebre corrida en una tragedia inolvidable.