• Sábado, 26 de septiembre de 2015
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Un cartel en el Liceo enfrenta a padres con organismos de DDHH

Por ley, se señalizaron todos los lugares de detención clandestina en la dictadura. Pero ex liceístas y padres de actuales cadetes dicen que así se “estigmatiza” al sitio.

Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Quienes circulen por calle Boulogne Sur Mer y más precisamente por la zona militar, podrán apreciar nueva cartelería informativa. Es que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Sitios de Memoria, señalizó cuatro lugares de detención clandestina (y uno más en Las Heras) que fueron tristemente emblemáticos durante la última dictadura militar. 

Uno de ellos es el Liceo Militar General Espejo y la decisión de señalizarlo generó un conflicto, ya que cadetes, ex cadetes y padres de los alumnos protestaron contra esta acción del gobierno. Según señalaron, colocar un cartel de este tipo provoca, entre otros aspectos, la estigmatización de quienes estudian allí.

De hecho, el propio Julio Cobos, ex liceísta, emitió un comunicado para pedir que el cartel no involucre al Liceo como institución en la represión militar.

“Es fundamental que esto no se preste a confusiones porque corremos el peligro que, con esta señalización, se estigmatice a los chicos y chicas que actualmente estudian allí y por el otro, a una institución educativa muy prestigiosa y reconocida por su nivel académico”, dijo el ex vicepresidente de la Nación.

Recordemos que en 2011 se promulgó la ley 26.691 de preservación y señalización de los ex centros clandestinos de detención para hacer visible la función que cumplieron durante el terrorismo de Estado y expresar en el espacio público el compromiso del Estado democrático de dar a conocer y condenar aquellos crímenes, impulsar el juzgamiento de sus responsables y hacer efectivo el reconocimiento a las víctimas y sus familiares.   

Pero Cristian Bassin, ministro de Desarrollo Social de la provincia, presente ayer en el acto oficial junto a la diputada nacional Anabel Fernández Sagasti (que competirá con Cobos por una banca para el Congreso en octubre), opinó que “no hay que negar la historia” y que hacerlo es un “acto de inmadurez”.

“Esto ocurrió y por eso lo señalizamos. Acá está el dolor de muchos hijos, es un bagaje de mucho dolor. Debe entenderse que esto no es contra tal o cual persona sino que se trata de un acto de memoria, verdad y justicia, cuyo objetivo es el ‘Nunca Más’”, señaló el funcionario. 

Natalia Brite, ex funcionaria de Derechos Humanos de la provincia, añadió que estas “marcas” son para la difusión y el conocimiento de la historia. “Estar señalando este lugar es emocionante y nos proyecta en cuanto a lo que queremos para la democracia”, expresó la actual delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. 

Acto controversial

En la puerta de ingreso de vehículos al Liceo se encuentra, sobre la derecha si se mira de frente, el cartel de la memoria. Allí es donde se realizó el acto oficial ayer y, sobre la vereda de enfrente es donde se apostaron los indignados padres, cadetes y ex cadetes -unas 20 personas- para expresar su descontento. 

“Acá se habla de memoria, verdad y justicia pero no se dice que el Liceo forma ciudadanos útiles a la sociedad. No hace falta marcar esto 39 años después”, dijo Gabriel Cabrera, ex cadete y padre de un actual liceísta. Además, dijo que son conscientes de que hubo hechos de violencia en el lugar pero que si es por eso, “en la casa Rosada, en nombre de la memoria, está colgado un cuadro de un asesino como el señor (Ernesto ‘Che’) Guevara”. 

Y otro padre de un alumno agregó: “Podemos decir muchas cosas, pero no estamos para colgarnos carteles unos a otros sino para salir adelante. Esto sirve para abrir heridas que no han cicatrizado. Es como si a Ángela Merkel le colgaran un cartel diciendo que sus antecesores fueron nazis y tenemos que recordarlo”. 

Por otro lado, contaron que en dos semanas tienen la intención de colocar un cartel para contar otras cosas “positivas” que tiene el Liceo, como que ha sido declarado lugar de interés legislativo. “Para lo único que sirve esto es para abrir grietas”, insistieron los autoconvocados. 
Algunos bocinazos, dos o tres silbidos en contra y gestos de rechazo se pudieron apreciar mientras se descorría el paño que ocultaba el cartel. Pero en general, predominaron los aplausos y caras de satisfacción durante el acto. 

Lejos de coincidir con los manifestantes, Reinaldo Illa -hijo de Santiago Illa, desaparecido el 12 de mayo de 1976-, contó que es un orgullo como ciudadano que se produzcan este tipo de actos porque para él es “parte del armado de un rompecabezas” que contribuye a saber qué pasó con su padre. “Creemos con mi familia que este fue el penúltimo lugar donde estuvo mi papá. Después creemos que se lo llevaron a Las Lajas”, dijo el hombre con la foto de su progenitor en las manos.

Pero cerca de él, Franco -actual cadete del Liceo- opinó que no es correcto hablar de exterminio en un lugar al que asisten niños de 4 años, a quienes se les tendrá que explicar el “porqué” del cartel y de que se señale al lugar como centro de detención. “No justificamos lo que hicieron los militares en esa época. Hicieron desastres, pero por otro lado todavía no se ha comprobado que acá se mató a alguna persona”, concluyó. 

Sitios señalizados

LICEO MILITAR  “GENERAL ESPEJO” 
(Boulogne Sur Mer 2136, Ciudad de Mendoza) 

El mismo día del golpe de Estado fueron secuestrados y traídos a este centro de formación del Ejército Argentino numerosos referentes políticos, sindicales y sociales -entre ellos funcionarios, dirigentes gremiales, académicos y periodistas-, quienes permanecieron ilegalmente privados de su libertad por diversos períodos de tiempo. 

HOSPITAL MILITAR 
(Boulogne Sur Mer 1700, Ciudad de Mendoza)

El Hospital Militar funcionó como centro de apoyo sanitario para la represión ilegal, ya que a este establecimiento fueron conducidos para su atención médica, hombres y mujeres perseguidos por razones políticas, tras haber sido torturados en distintos centros clandestinos de detención, entre ellos la Compañía de Comunicaciones de Montaña 8, el Liceo Militar General Espejo y el Casino de Suboficiales de la Compañía de Comandos y Servicios de la Brigada de Infantería de Montaña VIII, así como la Penitenciaría provincial.

CASINO DE SUBOFICIALES 
(Boulogne Sur Mer 1700, Ciudad de Mendoza) Centro de detención de mujeres. 

En esta dependencia (un chalet ubicado en los fondos del Hospital Militar, cercano a la capilla y frente a la Penitenciaría Provincial) permanecieron cautivas mujeres perseguidas por su militancia política, sindical y social. Para su interrogatorio eran vendadas, llevadas por turnos a otros lugares del mismo predio y sometidas en forma reiterada a todo tipo de torturas.

COMPAÑÍA DE COMUNICACIONES DE MONTAÑA 8 
(Boulogne Sur Mer 1600, Ciudad de Mendoza)

En esta unidad del Ejército Argentino funcionó un centro clandestino de detención en el que permanecieron secuestrados y fueron torturados militantes políticos, sociales y sindicales desde 1975 (previo al golpe de Estado) y, de manera sistemática, a partir del 24 de marzo de 1976.

EX CCD “CAMPO LAS LAJAS” 
(Predio de la IV Brigada Aérea, Las Heras)

En lo que fuera un campo de tiro aéreo de la IV Brigada dependiente de la Fuerza Aérea Argentina permanecieron secuestrados y fueron torturados hombres y mujeres perseguidos por su militancia política, social y sindical, la mayoría de los cuales continúan desaparecidos.