Estilo Miércoles, 17 de febrero de 2016

TV retro: el regreso de "Chiquititas" sumó mucho rating

A una semana de su regreso la tira fue colocada en horario estelar. Fue lo más visto en su franja y promete consolidarse en la tarde.

Por Télam

El impacto de la vuelta de "Chiquititas", protagonizado por Romina Yan, que en 2010 falleció tempranamente a los 36 años, fue tan alto que a menos de una semana de volver a la pantalla en su clásico horario de las 18, los directivos de programación de Telefé le asignaron a partir de mañana el horario más caliente de las 19.

En su regreso, el lunes pasado, la primera incursión de Cris Morena en su rol de productora que rápidamente se transformó en un fenómeno multiplataforma con merchandising, CDS, versiones teatrales con más de un millón de espectadores, filmes y giras rutilantes durante siete temporadas, marcó 6.8 puntos de rating, y ayer en su segunda proyección fue lo más visto de su franja con 8.5 puntos.

"No me parece que haya una única razón para explicar por qué un programa se sostiene en el tiempo", cuenta Axel Kuschevatzky en charla con Télam, cabeza creativa de la productora de contenidos cinematográficos de Telefónica España para todo el mundo y uno de los responsables del guión local de la exitosa "Casados con hijos" que hoy se exhibe los sábados de 19.00 a 22.30 y los domingos, de 19.00 a 21.15, por Telefé.

"En el caso de 'Casados...' -continúa- creo que tiene que ver con que es uno de los pocos intentos de parodiar o divertirse usando ciertas herramientas del subgénero 'comedia familiar' muy afincado en la tevé argentina, con exponentes como 'Los Campanelli', 'Los Benvenuto' o 'La familia Falcón'. Existe una tradición de 'familia' en nuestra pantalla que en este caso fue concretada desde lo disfuncional, fue nuestra intención trabajarlo, como diría el humorista Landrú, desde el lugar de una familia VAM (Venida A Menos)".

Dentro de los melodramas extranjeros que volvieron a cautivar los corazones de la audiencia durante el verano están la imbatible ficción brasileña "Avenida Brasil" que inició al público en las tribulaciones del amor entre Jorgito y NIna en 2014 y ahora puede verse de lunes a viernes de 14 a 15 por Telefé, donde ayer alcanzó 9 puntos y se impuso en su horario y la telenovela "Escobar, El patrón del mal", emitida de lunes a viernes de 22 a 23 por Canal 9.

El culebrón nacional "Dulce amor" creación de Quique Estevanez protagonizada por su hijo Sebastián y Carina Zampini que comenzó a emitirse en 2012 y tuvo un final a todo trapo en el teatro Gran Rex con largas filas de fans para ingresar a la sala a despedir a sus artistas, y que se ve de lunes a viernes a las 15, es otro de los fenómenos de este revival, con promedios diarios de 8 puntos de rating, que ayer trepó a 9.3, situándose entre lo más visto del día.

"Son historias que el público intenta recuperar. La historia le pertenece a la gente y ellos buscan volver a sentir lo que experimentaron cuando la disfrutaron por primera vez o reencontrarse con el material desde sus nuevas realidades de vida", detalla Estevanez, en charla con Télam.

"Dulce amor -prosigue- es una novela agradecida que sigue midiendo demasiado bien si la comparás con otros programas".

Parece que el imaginario ligado a la familia -por exceso o por defecto- para la elección de los contenidos y la potencia narrativa son dos elementos clave para que el público tenga ganas de volver a sentarse y regresar a los cuentos que lo acompañaron alguna vez en su día a día.

"Creo que hay otro ingrediente importante para volver a una tira y es el entretenimiento sin esfuerzos, no necesariamente tenés que depositar todos los sentidos en una novela, si tocan el timbre, podés atender y luego retomarla, en cambio en algunas películas y en series extranjeras las tramas son muy imbrincadas y si te distraés un rato cuesta mucho entenderla.", concluye el hacedor de hits televisivos como "Amor en custodia", ficción que también fue repetida en la pantalla chica.

Para los programadores y los canales, son partidas que se ganan de los dos lados: por un lado obtienen el rating para calentar una pantalla excesivamente fría en verano y, por el otro, son apuestas de riesgos económicos mínimos, que ya se amortizaron varias veces en sus emisiones originales.