Política Jueves, 12 de enero de 2017 | Edición impresa

Troles: gremios admiten que no hubo despidos

Pese a la intransigencia y oposición que mostraron durante el debate, tanto ATE como UPCN reconocen que los empleados han sido reubicados según lo que dice la ley y que no han tenido quejas de sus afiliados. Satisfacción oficial.

Por Cinthia Olivera - colivera@losandes.com.ar

Después de la intensa pelea por la disolución de la EPTM, el Gobierno, con números en la mano, dio a conocer ayer el resultado del proceso de reubicación de los trabajadores que ya no están en la empresa estatal de Troles.

En el sector gremial (ATE y UPCN) reconocieron en voz baja que “se cumplió con la ley” y que no se sucedió lo que pronosticaron, cuando decían que se quedaban “300 familias en la calle”. Hasta el momento, no hay quejas de los trabajadores en torno a los nuevos puestos de trabajo ni a los nuevos salarios.

A 15 días de haberse aprobado -con mucha pelea de por medio- la ley 8.944, que remplaza la Empresa Provincial de Transporte Mendoza (EPTM) y crea la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM), el Gobierno ya reubicó a los 291 trabajadores que no continuaron en la empresa. 

Del total, el 92% ya fue contactado con el sector de Recursos Humanos de su nuevo empleo, mientras el 8% (40 personas en total) aún no firmó el pase a su nuevo destino. Es que 21 están evaluando el retiro voluntario (tienen tiempo hasta el 31 de este mes para confirmar), mientras que 19 no han suscripto los acuerdos de reubicación en la Subsecretaría de Trabajo.

“Interpretamos que pueden haber distintas causales, como que estén de licencia o que hayan estado imposibilitados de concurrir. Pero somos optimistas que algunos más van a comunicarse para suscribir”, analizó (en torno a los 19) Ulpiano Suárez, subsecretario de Gestión Pública y Modernización del Estado.

A su vez, dijo que los trabajadores con los que no han tenido contacto todavía, serán notificados de sus nuevos puestos. “Desde la disolución de la EPTM y por el término de 6 meses, si nosotros no les asignáramos tareas, ellos quedan en disponibilidad. Es decir, cobran un sueldo y no cumplen tareas hasta que les asignemos una. Ante la falta de firma de acuerdo de esos trabajadores, les vamos a asignar un puesto de trabajo, porque tenemos lugares acordes para todos ellos. En el caso de que no se presenten, van a estar en incumplimiento de sus obligaciones y se iniciarán los sumarios correspondientes”.

Por su parte, con respecto a las 291 personas reubicadas, el funcionario aseguró que “se les garantizó la estabilidad y las condiciones de trabajo; se respetó la antigüedad y no existe rebaja salarial, porque se les garantiza el bruto que percibían al disolverse la EPTM”.

En cuanto al salario, explicó que en el caso de que en la nueva categoría no alcancen lo que ganaban antes, se equiparará el sueldo con un ítem especial.

 

 

La “victoria” de Cornejo 

Con estos números, el Gobierno festejó haber “cerrado la boca” a los que presagiaron que la “privatización” (tal como lo denominaron los detractores de la medida) de la empresa estatal dejaría a familias en la calle y que nada les garantizaba que iba a ganar lo mismo que en la ex EPTM.

Esta especie de “apocalipsis” se vivió en los días previos al tratamiento de la ley que disolvió la EPTM y creó la STM. La antesala tuvo como escenario una pelea política muy caliente, en la que se enfrentó la oposición (PJ y FIT) junto con ATE y UPCN (estos dos gremios ya no están en la STM), contra la gestión de Alfredo Cornejo.

El 21 de diciembre, cuando Diputados dio la primera sanción, los empleados cruzaron los troles para cortar las calles que rodean la Legislatura y hasta tomaron la empresa al finalizar la sesión.

Ese día, la tensión llegó al interior del Frente Cambia Mendoza y, en la votación, la diputada radical Julia Ortega se diferenció de sus compañeros y votó en contra.

Pero a 15 días de sancionada la ley y 12 de creada la nueva empresa, el panorama es muy diferente. En la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), si bien argumentan que no dan nada por cerrado hasta no tener la certeza de que cobran lo prometido, el tono al referirse al tema no tiene nada que ver con el conflicto anterior.

“No hemos tenido ninguna queja de nuestros afiliados y compañeros de trabajo. Queda un porcentaje de compañeros que tienen que ser reubicados, pero se están haciendo las cosas como dice la ley”, señaló, en torno a la norma que cuestionaron, un integrante de la comisión de ATE, que durante la semana pasada monitoreó las reuniones entre los trabajadores y los funcionarios del Poder Ejecutivo. 

“El traspaso hasta ahora se ha ido haciendo bien. En general, los trabajadores están dentro de todo conformes; ha sido una transición tranquila”, señaló Cristian Galdeano, delegado gremial de UPCN.

 

El detalle oficial del traspaso

De los 483 trabajadores que tenía la EPTM, sólo 192 quedaron en la nueva empresa convertida en una sociedad anónima, mientras que 291 fueron reubicados en distintas áreas del Estado. Estas dependencias son los 5 ministerios, las 3 secretarías, el Poder Judicial, Fiscalía de Estado, la Dirección Provincial de Vialidad  y la Administración Tributaria Mendoza (ATM).

“En la totalidad, nos hemos asegurado que sigan con las funciones que ellos tenían. no podemos obligarlos a hacer algo para lo que no están capacitados”, aseguró Érica Rojas, directora de Recursos Humanos. La funcionaria explicó que hicieron un relevamiento analizando el perfil de cada trabajador y, a su vez, las necesidades del lugar. 

“Nos encontramos con una mayoría de choferes, pero también tenemos electricistas, gomeros, mecánicos y administrativos. Hay profesionales, entre ellos abogados, contadores, gente muy capacitada”, señaló Rojas.

La Directora de Recursos Humanos se refirió, a su vez, a la situación en la que se encontraba la ex EPTM, en donde habían 100 choferes con cambio de funciones, que realizaban tareas administrativas. “Es una cantidad muy grande. estamos hablando del 25% de la planta” reseñó ante los periodistas en conferencia de prensa.