• Miércoles, 6 de septiembre de 2017
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Sir Michael Caine: un viaje por el Londres de los años 60

En el documental “My Generation”, que presentó ayer en Venecia, el actor de 84 años presta su voz para contar, a través de imágenes inéditas y entrevistas, cómo fue el vibrante y rupturista “Swinging London”.

María Luz Climent Mascarell - DPA

Es una de las figuras míticas del cine británico que sigue en actividad a sus 84 años y, desde sus inicios allá por 1954, ha rodado más de 115 películas y se ha llevado dos Premios Oscar como actor de reparto.

Hoy se encuentra en Venecia para presentar el documental “My Generation”, que él mismo coproduce y narra y en el que describe, como testigo privilegiado, el vibrante “Swinging London” de los años 60 a través de imágenes de archivo nunca vistas y entrevistas a muchos de sus contemporáneos ilustres como Paul McCartney, la famosa modelo Twiggy (hoy de 67 años), el músico Roger Daltrey fundador y vocalista del grupo The Who, la cantante y actriz Marianne Faithfull (que en los 60 fue novia de Mick Jagger), el influyente artista plástico David Hockney, el fotógrafo David Bayley, que no sólo fue uno de los que acuñó el término “Swinging London” en los 60 sino que hasta estuvo casado con la actriz francesa Catherine Deneuve entre 1965 y 1972, y finalmente la diseñadora de moda Mary Quant (hoy de 83 años) famosa por haber creado la minifalda en 1964.

A todas estas figuras no se las ve en pantalla, sino que se escucha su voz y se ven imágenes de archivo. Esa es la forma en que el director David Batty ideó para contar la historia del nacimiento de la cultura pop en Londres.

“Creo que haber vivido y crecido en esa época me convierte en una de las personas más afortunadas del mundo”, asegura el actor que nació como Maurice Joseph Micklewhite en un humilde barrio del sur de Londres y en esa misma década del 60 se preparaba para pegar el salto que lo convertiría en la gran estrella que es hoy. Y agrega: “si pudiera volver a nacer, me gustaría repetir exactamente lo mismo”.

¿Por qué fueron importantes los años 60? Fueron muy importantes “no sólo porque yo era un actor joven y muy pobre que intentaba abrirse camino, sino porque esos años cambiaron el mundo y la sociedad, que entonces era snob y clasista”, explicó Caine en rueda de prensa.

 

 

“Nosotros sólo teníamos una emisora de radio, la BBC, y ahí no se escuchaba música pop, que era lo que nosotros queríamos escuchar. A diferencia de hoy, que se puede escuchar cualquier tipo de música de cualquier parte y en cualquier momento”, continuó el actor que protagonizó títulos memorables como “Alfie” (1966), “Faena a la italiana” (1969), “El hombre que sería rey” (1975), “Vestida para matar” (1980), “Échale la culpa a Río” (1984), “Hannah y sus hermanas” (1986, que le valió su primer Oscar como actor de reparto), “Las reglas de la vida” (1999, su segundo Oscar en la misma categoría), “Batman inicia” (2005), y a quien este año se vio en dos títulos más que estimables: “Un golpe con estilo” y “Dunquerke”. 

Cabe destacar además que, por estos días, el actor se encuentra rodando “The Hatton Garden Job”, un policial sobre el robo a una importante joyería de Londres ocurrido realmente en 2015.

Nace la cultura pop

“Lo que hizo la generación de Michael fue crear cultura popular, que es lo mismo que decir cultura de la clase trabajadora. Antes de los 60 la cultura era sólo la ópera y el teatro, donde sólo asistía la clase alta”, explicó el realizador del documental David Batty, quien recordó una frase que pronuncia en la cinta Paul McCartney y que sintetiza el concepto: “la música pop es la música clásica de ahora”. 

Michael Caine recordó por su parte que “entonces los restaurantes eran únicamente para gente rica, cerraban muy temprano y los pobres prácticamente ni se atrevían a entrar porque no sabían cómo manejarse.

En aquella época, apenas hacía unos años que se había dejado atrás la cartilla de racionamiento (que se usó hasta varios años después de finalizada la guerra para racionar los alimentos de primera necesidad que escaseaban) y fue con la apertura de los cafés-bares y la llegada de los italianos que abrieron restaurantes que no cerraban a las 10 de la noche sino mucho más tarde y donde la clase trabajadora comenzó a socializar más”. 

Nace una estrella

El artista también hizo referencia a lo que supuso su primer papel importante en “Zulu” (1964) a la hora de romper barreras. Se presentó (por ser “cockney”, como se designa a los ingleses de clase baja) para hacer de soldado, pero como ya habían escogido a otro actor, le ofrecieron hacer de teniente. Eso, dijo, sólo sucedió porque el director era estadounidense.

“Un director británico jamás lo hubiese hecho, ni aunque fuese izquierdista del ala más extrema”, agregó el actor como ejemplo de cómo él y su generación ya comenzaban a romper barreras.

Caine era “cockney”, un término que alude a un lenguaje lunfardo distintivo de determinados barrios de Londres y que, por extensión, define a alguien de clase baja de la capital británica.

El actor tenía 27 años en 1960 (nació el 14 de marzo de 1933) y, muchos como él de clases humilde, ya estaban pulverizando las barreras sociales para hacerse un nombre en las diferentes disciplinas artísticas. 

 

“Dios debe haber estado ahí”

“Una persona me preguntó una vez si creía en Dios y yo le dije que sí. Cuando me preguntó por qué, le dije: ‘si usted hubiese tenido mi vida también creería en Dios, porque si se tiene en cuenta la clase social en la que nací, yo no debería estar aquí hablando con usted. Es cierto que yo puse algo de empeño, pero todo lo que me ocurrió no se puede explicar por el lado de la razón”, explicó el actor sobre lo que supuso para su país y, sobre todo para las personas de origen humilde como él, romper barreras sociales y prosperar. 

“Sucedió así. No porque yo  fuese inteligente, sino fundamentalmente porque tuve suerte. Fue el momento adecuado. Entonces se comenzó a escribir papeles para personajes de gente trabajadora. Yo creo que Dios debe haber estado ahí”, explicó.

 

Delicia para nostálgicos 

“My Generation” ofrece la oportunidad de vivir y entender la revolución cultural de los 60 guiados por la voz y la presencia en pantalla de Michael Caine y sus increíbles vivencias.

Se trata de toda una delicia para nostálgicos y curiosos que está acompañada de una estupenda banda sonora integrada por las grandes canciones que marcaron aquella época y que incluyen temas de los Beatles, Van Morrison y los Rolling Stones, entre muchos más.