Más Deportes Sábado, 28 de junio de 2014 | Edición impresa

René Houseman: “Este Mundial es más defensivo que nunca”

El ex campeón del mundo está en Brasil como comentarista de “La Garganta Poderosa”, una revista editada por gente de las villas bonaerenses.

Por Redacción LA

El ex delantero René Orlando Houseman, campeón del mundo con Argentina en 1978, siempre tuvo una mirada diferente sobre el fútbol y la vida. Y la mantiene ahora en el Mundial de Brasil, que considera “más defensivo que nunca” pese al espectáculo de goles que está ofreciendo.

“Parece más ofensivo, pero es más defensivo que nunca, sólo que se defiende hacia adelante”, explicó a la agencia Dpa en Brasil, donde se desempeña como comentarista de “La Garganta Poderosa”, una revista editada por gente de las “villas miseria” (barrios de casas precarias) de Buenos Aires.

El “Loco”, de 60 años, vive en la favela pacificada Santa Marta cuando está en Río de Janeiro o con familias amigas en el resto de la geografía brasileña.

En sus tiempos un puntero derecho menudo, veloz y habilidoso, vive el Mundial de Brasil con la intensidad y la visión crítica de un ex campeón del mundo.

-¿Por qué no le gusta el Mundial si todos lo elogian...?

-Porque no hay ningún equipo que juegue simple y en cada Copa que pasa es más importante el físico. El fútbol que uno vio y vivió es muy diferente de éste.

-Pero es más ofensivo, más goleador.

-Parece más ofensivo, pero es más defensivo que nunca, sólo que se defiende hacia adelante, y como se corre cada vez más y todos están muy bien preparados da la impresión de que atacan, pero no es así.

-Quizás porque siempre fue más fácil destruir que crear.

-Eso depende para quién. Para mí siempre fue más fácil crear, y los equipos donde jugué -Huracán, River, Independiente- fueron ofensivos. Ahora, cualquier equipito, y no hablo de selecciones sino de equipitos, sabe cómo juegan todos en todas partes, y se mentalizan para destruir en defensa, no para crear.

-¿Qué equipos le llamaron la atención, para bien y para mal?

-Me gustó Chile, por cómo presiona de mitad de cancha hacia adelante, y me sorprendió Costa Rica. Los veías en los partidos anteriores y te parecía que no podrían ni clasificarse para el Mundial.

Y ya se sabe lo que hizo. No me gusta Brasil, que no juega a nada, no tiene un patrón definido. Y me parece lamentable lo de España, que haya caído tan estrepitosamente. En Argentina los matan a todos si pasa eso.

-Algún jugador español dijo que se les había acabado el “hambre”.

-El “hambre” está siempre que entrás a una cancha, sobre todo en una selección como la española, con ese nivel de jugadores.

-¿Y Argentina?

-La vi bien defensivamente en los primeros partidos, y en cambio la delantera empeoró bastante, justo al revés de lo que se venía dando en los amistosos previos.

Lo que ocurría era que Messi estaba muy marcado, y solo se destacaban Mascherano, que es un pulpito, y Di María, que es inteligentísimo. Contra Nigeria ya se pareció más al equipo que conocemos.

-¿No puede ser que los jugadores lleguen al Mundial agotados después de una temporada muy larga?

-Es muy probable. No tienen nada de descanso, porque en pocos días es imposible despejar la cabeza. Como mínimo hace falta un mes. Y además en esta época muchos están pendientes del contrato que se les acaba, de los pases, de otras cosas...

Habría que hacer como en el básquet, que juega el Mundial a principios temporada, no al final. Después de estar disfrutando un mes con la familia los jugadores arrancarían muy enchufados.

-¿Si llegaran frescos se podría jugar mejor?

-Creo que para que se juegue mejor habría que descomercializar un poquito el fútbol. Los equipos no pueden ser Sportivo Ganar y que el día que pierdan quieran matarlos a todos. Entre otras cosas, porque acostumbrarse a ganar siempre al final también es malo.

-¿No cree que está planteando una utopía?

-La posibilidad cabe, depende de los dirigentes que pagan mucho dinero demasiado fácil. Si el jugador pide un millón de dólares y se los dan, al final va a pedir más.

-Hay futbolistas que celebran los goles pensando en cuestiones comerciales.

-Claro, si los jugadores practican más el festejo de los goles que el mismísimo juego. Yo respeto todo, pero no lo comparto. A mí eso me parece una “boludez”. Yo, cuando hacía un gol, festejaba con la gente y con los compañeros, como me salía en el momento.

-¿No le parece que hay mucho de show en el fútbol de hoy?

-Demasiado, y no me gusta, no me convence ver cómo se mueve el fútbol en estos tiempos.