• Sábado, 1 de julio de 2017
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Próvolo: denunciante dijo que se ocultó una muerte

Se trata de un joven que se sumó esta semana como presunta víctima. Además de los seis imputados, apuntó contra ex directivos y docentes.

Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

El joven de 21 años que es el denunciante número 18 de los abusos perpetrados a menores sordomudos e hipoacúsicos en el instituto religioso Antonio Próvolo (Luján) brindó detalles reveladores durante la cámara Gesell a la que fue sometido ayer.

Tras haber sido presentado esta semana por la querella como una nueva víctima -hasta el momento su nombre había sido citado por varios denunciantes, aunque solamente como testigo-, en su declaración el joven manifestó haber sido víctima de distintos episodios sexuales que tienen a los 6 imputados como protagonistas (los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho; los ex administrativos Jorge Bordón, José Luis Ojeda y Armando Gómez; y la monja japonesa Kumiko Kosaka). 

Pero además, mencionó un episodio más que confuso: relató haber presenciado el momento en el que un niño que iba a la institución cayó del techo y murió en el lugar. Y dijo que los curas y directivos también fueron testigos de esa situación, pero que la ocultaron. 

Lo que resulta llamativo es que -hasta el momento- no existe ninguna denuncia formal o versión de un alumno fallecido mientras asistía al instituto ubicado en Boedo 385 (Carrodilla).

Por otro lado, a estos detalles escalofriantes el denunciante sumó otros nombres al listado de acusados -involucró a docentes y ex directivos como encubridores-, por lo que es muy probable que ahora el fiscal Gustavo Stroppiana amplíe el foco de la investigación y sume a estos nuevos implicados a la investigación (muchos de ellos ya estaban mencionados, aunque no tan “pegados”). 

“A los seis que estaban ya denunciados y están imputados los hundió aún más con su declaración, involucrándolos como autores y encubridores de abusos que él sufrió. Pero, además, comprometió a otras personas que si bien ya estaban mencionadas parecían -a priori-  no estar tan involucradas con los hechos. Pero en su declaración ha sido contundente, y los hundió también”, destacó una fuente judicial.

Durante la declaración, el joven acusó directamente a Ojeda, Gómez y Corbacho de haber abusado sexualmente de él, mientras que sobre Corradi y Kosaka dijo que estaban al tanto de la situación y la encubrían. Incluso, involucró a ex docentes, ex directivos y a otra monja que trabajaba en el instituto como cómplices silenciosos de los abusos.

“El relato fue desgarrador, y los hechos denunciados son aberrantes. Da cuenta de abusos que sufrió y evidencia una complicidad manifiesta de otras personas que trabajaban en el Próvolo por aquellos años”, indicó el abogado Oscar Barrera, quien acompaña al denunciante y lo presentó como víctima el martes pasado. Además de sostener que el sacerdote Corradi y la monja Kosaka sabían de los ataques sexuales, sostuvo que era muy común que actuaran de forma “brutal y violenta”. Y confirmó la presencia de revistas y material pornográfico en el establecimiento.

“Ya no se trata de hechos aislados. Hay una clara sistematización, no sólo en los episodios de abusos en sí, sino en el ocultamiento también”, acotó Barrera.
No es mendocino

De lo poco que trascendió del nuevo denunciante -su identidad se mantiene en reserva- , se sabe que es nacido en el litoral argentino y que asistió al instituto religioso de Luján entre 2004 y 2009. Llegó con 8 años -antes había asistido al Próvolo de La Plata, donde  también hay denuncias contra Corradi y Corbacho-, y estaba internado en la institución.

La Defensoría de las Personas con Discapacidad fue la que recientemente logró dar con el paradero de esta nueva víctima, y previo a la entrevista de ayer le brindó contención psicológica y asistencia.

“Cuando el joven fue retirado por sus familiares del Instituto tras haber sido víctima de hechos de violencia, cambió de paradero temiendo por su integridad”, explicaron desde la entidad.