Sociedad Viernes, 25 de septiembre de 2015

Polémica por la señalización del Liceo como sitio de memoria del terrorismo de Estado

Desde la Nación colocaron un cartel que lo marca como centro clandestino de detención y tortura. Descontento de los padres y ex cadetes.

Por Gabriela N. Sánchez - gasanchez@losandes.com.ar

La señalización del Liceo General Espejo como centro clandestino de detención y tortura no pasó desapercibida para los padres, alumnos y excadetes mendocinos que mostraron su descontento en las redes sociales y en persona esta tarde durante durante el acto de instalación oficial del cartel.

La cartelería está dentro de la política nacional de señalizaciones de sitios de memoria del terrorismo de Estado -enmarcada en la ley 26.691- que busca hacer visible el impacto del plan sistemático de extermino del Proceso de Reorganización Militar (1976-1983).

Esta tarde también se señalaron tres lugares además de la institución educativa: el hospital Militar, el Casino de Suboficiales y la Compañía de Comunicaciones de Montaña 8. Mañana las autoridades descubrirán un cartel en el Campo Las Lajas.

 

 

En total, quedarán marcados más de 600 lugares utilizados durante la última dictadura para el secuestro, tortura, asesinato y desaparición forzada de personas. Durante el acto estuvieron presentes familiares de desaparecidos que según los documentos oficiales pasaron por el establecimiento. 

 

Aunque las autoridades aseguran que es una forma de mantener viva la memoria. “No es contra tal o cual persona, de hecho la institución está de acuerdo”, dijo el ministro de Desarrollo Social, Cristian Bassin.

Los padres de los alumnos del Liceo General Espejo se organizaron a través de las redes sociales para manifestarse en contra de la medida.

“La historia la tenemos bastante clara para que venga el Gobierno a hacernos docencia sobre estos temas”, dijo el excadete, Gabriel Cabrera.

“No se la agarren con los chicos”, se quejó otra madre.

Hasta Julio Cobos se sumó a la polémica en calidad de exalumno y dijo: “debe quedar en claro el objetivo y deslindar a la institución educativa respecto de la conducción irresponsable que existió durante el proceso militar. Ellos fueron los responsables de los delitos que allí se cometieron”.

“Es fundamental que esto no se preste a confusiones porque corremos el peligro que, con esta señalización, se estigmatice a los chicos y chicas que actualmente estudian allí y por el otro, a una institución educativa muy prestigiosa y reconocida por su nivel académico”, agregó.